Punto : Impacto del yuan

José Mercedes  Feliz j_mercedes@hotmail.com

La devaluación del yuan por parte del Banco Popular de China impactaría a las economías de América Latina y el Caribe, ya que las principales divisas perderían valor, mientras surge el temor a que las turbulencias en los mercados internacionales desemboquen en un menor crecimiento, especialmente en aquellos que exportan grandes volúmenes a la nación asiática.

La guerra comercial entre China y Estados Unidos llegó a las divisas, bajo un escenario de incertidumbre sobre la expansión de las economías, lo que nos deja, entre otras implicaciones, un fortalecimiento del dólar y un empeoramiento en las expectativas de crecimiento global, influenciando así la política monetaria de los bancos centrales en la región, incluyendo a nuestro país.
El FMI y la Cepal en sus respectivas revisiones sobre el comportamiento de las economías para el 2019, pronosticaron que República Dominicana registraría una expansión de 5.5%, panorama influenciado por la guerra comercial.
Los organismos presagian los riesgos internacionales, la guerra comercial, como uno de los principales para la economía mundial y uno los factores a vigilar al adoptar la política monetaria.
Bajo esas perspectivas, el Banco Central de República Dominicana redujo por segundo mes consecutivo su tasa de política monetaria, a fin de contrarrestar la desaceleración económica de los últimos meses, que registró 4.7% en el primer semestre del año, dos puntos porcentuales menos que en igual período de 2018. La decisión estuvo asociada a la incertidumbre que vive el país en el marco del proceso preelectoral y un entorno internacional complejo. La entidad redujo 25 puntos básicos a sus tasas, pasando de 5.0% a 4.75% anual, lo que disminuye el incentivo de mantener el exceso de liquidez en la institución y motivará la búsqueda de mayores retornos en el mercado. La tasa de depósitos remunerados (overnight) disminuye de 3.50% a 3.25% anual, y la tasa de facilidad permanente de expansión (repos) de 6.50% a 6.25%. Una transformación de la guerra comercial a una de divisas podría ser la tormenta que altere la tranquilidad de los mercados que hemos tenido en el primer semestre de 2019. Un yuan más débil significa que una cantidad sustancial de los bienes y servicios que exporta China son más baratos y pueden abaratarse más, lo que aumenta la competitividad de productos manufacturados en sus fábricas. Si EEUU los encarece con impuestos en sus fronteras, entonces con la medida China los abarata.