Qué se dice
¿Insustituíble?

El gobierno calificó ayer -con toda la carga dramática que requería la ocasión- como una “gran pérdida” la renuncia de Danilo Medina a la secretaría de la Presidencia por tratarse de una “ficha clave” en todo lo que es el accionar de las estrategias del gobierno, tanto así que el presidente Fernández, según el vocero palaciego Rafael Núñez, dejará el cargo vacante por lo que resta de mandato.

Se trata de un gesto que enaltece al mandatario y sin duda agradece el renunciante, a quien se dejan las puertas abiertas para que regrese cuando así lo desee, pero en buena administración -mucho mas si lo que se administra es un Estado- no parece muy lógico que se defina al licenciado Medina como una “ficha clave” y se decida no poner a nadie, aunque no esté a la altura de sus insustituíbles talentos y habilidades, al frente del estratégico cargo que se le había confiado dentro del gobierno peledeísta.

Bellaquería

  Los residentes en la Zona Oriental acaban de comprobar que la pesadilla de la acumulación de basura en sus calles, que se inició el 17 de mayo, todavía no ha terminado, independientemente de cuál sea la empresa, ni quiénes sean sus dueños, que finalmente la recoja. Ahora están recibiendo en sus casas una notificación de cobros compulsivos de parte de una empresa llamada INFORESA, al parecer contratada por el ayuntamiento de Santo Domingo Este, en el que se les reclama supuestas deudas contraídas por no pagar un servicio que hace meses no reciben de forma sastisfactoria o que simplemente no reciben nunca. La comunicación les advierte que de no saldar la supuesta deuda o firmar un acuerdo de pago que les permita “regularizar” su situación deberán atenerse a las consecuencias, entre las que se encuentran la publicación de su nombre como deudor moroso en todos los Bureau de Crédito del país, el embargo de sus cuentas bancarias o una demanda ante los tribunales de Justicia. ¿Cuántas bellaquerías más guardará bajo la manga el síndico Juan de los Santos?

Empecinamiento

  Según doña Ligia Amada Melo, secretaria de Educación Superior, solo el empecinamiento, el irracional deseo de no avanzar ni cambiar, explica el comportamiento de los gremios de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, empeñados en boicotear la contratación de un nuevo seguro de salud sabiendo perfectamente, por que lo han sufrido en carne propia, que el seguro de la academia ha sido siempre muy deficiente, de lo que puede ofrecer un dramático testimonio, paradójicamente, uno de los dirigentes de la insurrección contra el nuevo seguro, cuando estuvo a punto de perder la vida visitando centros de salud que se negaban a recibirlo desde que se enteraban que era empleado de la UASD. Para doña Ligia, quien no piensa -valga la aclaración- volverse a poner de mojiganga sirviendo de mediadora de las garatas entre los gremios y las autoridades universitarias, lo lógico, sensato y razonable es poner a prueba, como ha sugerido el rector Roberto Reyna, el nuevo seguro, y que sean sus usuarios quienes decidan, de manera democrática, cuál prefieren.