Que brote plena la solidaridad

En estos días de torrentes aguaceros es mucha la gente que lo perdió todo, y eso es mucho decir. Desde viviendas y ajuares hasta siembras, ganado y otros medios de vida han sido sumergidos por las riadas. A esto hay que sumar toda la infraestructura vial destruida, que habrá que reponer cuando el tiempo lo permita. Y como si esto fuera poco, todavía no podemos pasar ralla y sumar la cuantía de los daños. Los pronósticos de más lluvia hacen que lo calculado hasta ahora sea balance provisional.
El Gobierno ha acudido desde el principio a socorrer a la gente en extrema dificultad en Puerto Plata, La Vega, Santiago y otras provincias azotadas por las lluvias. Como parte de las tareas de socorro ha llevado alimentos, agua potable y otros suministros pertinentes. Le toca evaluar los daños y pérdidas y planificar a la mayor brevedad la mitigación del desastre. Levantar viviendas, programar siembras de ciclo corto y disponer toda la logística necesaria para normalizar la vida es algo prioritario.
Hay que dedicarle especial atención al aspecto sanitario. La vacunación contra enfermedades infecto contagiosas debe estar en primer orden. La prevención es requisito inviolable. Y algo que debe fluir abundante es la inmensa solidaridad de los dominicanos para con esta gente en extrema dificultad. Hay que crear los canales apropiados para hacer llegar esa ayuda. ¡Ahora!

De las palabras a los hechos

En su discurso de asunción, el 16 de agosto pasado, el Presidente Danilo Medina anunció que dedicará el cuatrienio al agua, y ha estado actuando en consecuencia. El 23 de septiembre dio el primer paso en firme al emitir el decreto 256-16, que crea la Mesa de Coordinación del Recurso Agua, que se encarga de elaborar y aprobar una estrategia integral para ese recurso. En varias visitas sorpresa, el mandatario ha expresado su alarma por la deforestación, y también ha tomado medidas concretas para combatir el mal y restaurar la capa verde.
De ahí que su proyecto de reforestación con árboles frutales y maderables en 80 mil tareas de la Cuenca de Sabana Yegua, es otro paso en firme por la preservación del agua y la foresta, y una fuente de trabajo para la gente de la zona. Aplaudimos esta forma de pasar de las palabras a los hechos.