Qué comer adecuadamente para potenciar las defensas

Está demostrado que las dietas ricas en grasa disminuyen la capacidad de respuesta del sistema inmunológico

La implacable temporada de calor viene acompañada de alergias, gripes y otras enfermedades de la época, por lo que es necesario que las personas tengan un sistema inmune fuerte, que prevenga los contagios. Esto se puede lograr de una forma natural y sin complicaciones, a través de la dieta.

De acuerdo con información publicada en “The Huffington Post”, en el mercado existe una gran cantidad de alimentos ricos en nutrientes que aumentan las defensas y combaten los virus de las enfermedades respiratorias. De ellos menciona los siguientes:

Minerales. El zinc, el manganeso y el cobre son los principales minerales que mejoran el funcionamiento del sistema inmune. El primero se encuentra en los cereales integrales, mariscos y moluscos. Los otros dos, en los frutos secos y en las legumbres.

Vitaminas. Especialmente la A, B, C y E, mantienen en buen estado las células que recubren el interior de las células respiratorias, protegiéndolas de virus y de los agentes tóxicos medioambientales.

Cítricos. A los cítricos pertenecen la naranja, la mandarina, el limón, la lima y la toronja, frutas ricas en vitamina C. Este micronutriente tiene la capacidad de potenciar nuestro sistema inmune y prevenir los catarros.

Miel. Desde la antigüedad la miel se ha utilizado como remedio para aliviar la tos y la irritación de garganta por su contenido en inhibidinas, sustancias que le otorgan la capacidad bactericida y antiséptica.

Ajo. El ajo es un antibiótico natural que presume de propiedades antibacterianas y antivirales, su consumo sirve de escudo frente a las infecciones. Incrementa las defensas del organismo, mejorando nuestra respuesta a virus y bacterias. El inconveniente es que, según los expertos, deberíamos consumir unos nueve dientes de ajo al día para que sea una buena alternativa natural al tratamiento con antibióticos.

Cebolla. Es el mejor remedio natural contra las infecciones respiratorias, especialmente en casos de faringitis, laringitis e infecciones pulmonares. Cocida suele tomarse para aliviar afecciones respiratorias como congestión en los bronquios y cruda para aliviar la tos, ayuda a expectorar la mucosidad.

Yogur. Otra solución muy positiva para nuestras defensas son las bacterias que contienen el yogur y las de las leches fermentadas (bifidobacterias o lactobacilus casei), todas con valor probiótico, que significa “a favor de la vida”. Su función se centra en el intestino humano y ayudan a potenciar las defensas siendo grandes aliados frente a la prevención de gripes y catarros.

Alimentos rojos. El color del tomate, el pimiento, la remolacha, las grosellas, las fresas, las cerezas y otros frutos rojos se debe principalmente a su contenido en carotenos y vitamina A. Un grupo de más de 600 pigmentos naturales que incrementan la eficacia del sistema inmune.

Hongos y setas. Algunas variedades de setas, como los champiñones o los níscalos son beneficiosas para la salud, al actuar sobre el sistema inmune, potenciándolo ante las enfermedades. Diversas investigaciones han demostrado que tienen propiedades antimicrobianas y antivirales.

Alimentos ricos en energía. Para adaptarse a la bajada de las temperaturas, en caso de que esté en un clima frío, podemos recurrir a alimentos que interioricen la energía, calienten y relajen el organismo, como las hortalizas de raíz (nabo, rábano, remolacha o zanahoria), los frutos secos, las frutas desecadas, las semillas y las legumbres.

Líquidos. Tomar casi dos litros diarios ayuda a disolver la mucosidad.

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Tener unos buenos hábitos de vida

Además de la dieta, es importante llevar un estilo de vida saludable, ya que también influye en nuestras defensas: dormir y descansar bien un mínimo de seis horas diarias, practicar ejercicio regularmente, no fumar, gestionar el estrés (a través del yoga o la meditación), y como no, tener una actitud positiva!

Visitas al médico

Además de llevar una vida saludable es importante que vayas al médico regularmente para que te haga los chequeos de rutina y veas como anda tú organismo.