¿Qué dicen las cartas más íntimas de Frida Kahlo?

Las cartas de Frida Kahlo revelan una parte poco conocida de su vida, BBC Mundo
Las cartas de Frida Kahlo revelan una parte poco conocida de su vida, BBC Mundo

“Usted mejor que nadie sabe en qué condiciones estoy”, escribió a su médico y amigo cercano, Leo Eloesser.

“En primer lugar con esa herencia en la sangre no creo yo que el niño pudiera salir muy sano. En segundo yo no estoy fuerte y el embarazo me debilitaría más”.

El mensaje forma parte de una colección de cartas de Kahlo que ahora se exhibe en Ciudad de México.

La muestra, llamada Ecos de tinta y papel. De la intimidad de Frida Kahlo, revela aspectos poco conocidos de la pintora, considerada un icono de la cultura mexicana:

Los conflictos en su relación con Diego Rivera, el dolor “como vidrios” en el cuerpo por enfermedades y problemas en la columna vertebral, la alegría hasta el llanto por recibir una carta de su amante.

Una muestra de los distintos momentos de la vida de la pintora con pasajes de profunda alegría, pero también de tristeza y decepción.

Las cartas, estampillas postales, telegramas y fotografías se exhiben en el Museo casa estudio Diego Rivera y Frida Kahlo, en la capital mexicana.

Tristeza

La carta donde habla del embarazo fue escrita en 1934. Frida se encontraba en Detroit, Estados Unidos, donde Rivera pintaba un mural.

Las dudas que expresó a su amigo no eran sólo por su condición de salud.

Kahlo no estaba segura que su pareja realmente deseara un hijo. Así, en un principio decidió que no naciera.

El médico que la atendía en Detroit le ordenó que tomara quinina y aceite de ricino. La medicación fracasó.

“Tuve una ligerísima hemorragia, casi nada”, escribió. “Yo creí que había abortado y fui a ver al doctor Pratt otra vez”.

“Me examinó y me dijo que no, que él está completamente seguro de que no aborté”.

Frida decidió entonces continuar con el embarazo, pero semanas después sufrió un aborto espontáneo.

La pintora estaba profundamente triste. “Tenía yo tanta ilusión de tener a un Dieguito que lloré mucho”, escribió en otra carta a Eloesser.