¿Qué está sucediendo ahora mismo?

MARTHA PÉREZ
Preguntarse qué está sucediendo en este momento no tendría una respuesta específica sin una delimitación, porque la interrogante es muy amplia, y si nos referimos al acontecer global debiera contextualizarse en la importancia central para interpretar la crucial situación que vive la humanidad, tal, que sólo una bien organizada “lluvia” de ideas propiciaría encaminar iniciativas para una gran alternativa universal que pudiera enfrentar el pensamiento y accionar globalizador que mantiene al mundo, de manera sincronizada, entre una especie de esperanza y de condena.

Para entender el momento de la situación actual de la humanidad, necesariamente hay que partir de acontecimientos históricos que marcan el trayecto del uso del poder político, económico y militar, en especial éste último, por parte de naciones poderosas, entre sí mismas y contra otras naciones, sobre todo pequeñas. Muchas veces por razones ocultas que no valen más que los millones y millones de victimas humanas que jamás podrán saber ni entender las razones de su “sacrificio”.

El devenir de la humanidad, en un mundo globalizado, donde se ha vuelto común hablar de libre mercado, de tecnología de punta, de adelantos científicos; donde la magia de la internet no deja muchas preguntas sin respuestas, está ocupando algunos espacios del pensamiento, de lo esencialmente humano, de la moralidad y la ética, del interés por el crecimiento integral individual y colectivo, de la preocupación por lo que somos, queremos y buscamos. Y sobre todo, de saber hacia dónde nos dirigimos en el trayecto al futuro. Así, nos embarga una realidad mundial matizada por la guerra contra el terror- mediante el uso del terror mismo, la lucha contra el armamentismo (mas bien confrontación por), la lucha contra el narcotráfico y el incremento de éste, los efectos del cambio climático y sus nuevos retos, violencia y criminalidad, crecimiento de la pobreza, problemas de derechos humanos, entre otros.

Y simultáneamente, manifestaciones sociales contra las políticas de guerra, contra el terrorismo de Estado, acciones contra el narcotráfico, lucha contra la violencia, preocupación por los problemas ambientales versus incremento de su deterioro, algunas economías crecientes y monedas estables, fortalecimiento de espacios políticos regionales, desgaste visible de políticas hegemónicas, fortalecimiento de espacios sociales, afianzamiento de fuerzas progresistas, incremento de la coordinación y cooperación regional; todo sucediendo desde y hacia países en distintas latitudes, marcando una situación mundial con evidentes debilidades y fortalezas que le asigna un estado confuso al acontecer universal hacia el futuro inmediato, con énfasis en la nueva situación de América Latina y el Caribe, que en este momento y por múltiples razones, está en el espejo estratégico de la Administración del presidente Bush.

Ese estado confuso del acontecer mundial, es lo que origina que nos preguntemos ¿qué está pasando en este momento? Y es, probablemente dirían algunos, precisamente dirían otros, y es lo que decimos, que la política exterior de los Estados Unidos, caracterizada en sus distintos momentos, tomando en cuenta sus gobernantes, incide muy directamente en el resto del mundo y por lo que éste se ve muy diferente, hoy que el curso de las cosas en los demás países, también es diferente.

Tal vez sea fácil encontrar respuestas, teóricas, a todo lo que está pasando en el mundo. Lo difícil es encontrar la solución práctica en corto y mediano plazos. Pero mientras tanto, es oportuno tener presente, aún sea como moraleja, que la única razón por la que terminó la Segunda Guerra Mundial en 1945 fue porque todos comprendieron que la próxima vez que “jugaran a eso” sería el fin del mundo.