Qué  se dice

El informe.-  El jefe de la Policía Nacional, el mayor general Rafael Guillermo Guzmán Fermín, tiene todo el derecho del mundo a rechazar o refutar las conclusiones del informe de Amnistía Internacional sobre la delincuencia en el país, y por supuesto también a preferir, si es su gusto y sobre todo si le conviene, los resultados del estudio realizado por Barómetro de las Américas, siempre y cuando no ignore o finja ignorar que Amnistía utilizó como materia prima para su trabajo las estadísticas, siempre al día, de la Procuraduría General de la República, es decir de un organismo del gobierno al que el general Guzmán Fermín pertenece, así como en declaraciones ofrecidas a los medios de comunicación de quien al menos formalmente es considerado su “superior jerárquico”, el secretario de Interior y Policía, expresando su alarma por la gran cantidad de supuestos delincuentes muertos en los desacreditados intercambios de disparos. Siempre es bueno, general, tener claro de dónde vienen los tiros.

 De ultramar.-  “El mayor número de senadores, diputados, (y por tanto provincias), no ha sido sinónimo de mayor democracia, ni el pueblo se ha sentido mejor representado. Por tanto, no vemos beneficio en la creación de estos congresistas, que constituirían una nueva carga para el Estado”. La Asociación Nacional de Jóvenes Empresarios  acaba de expresar de esta manera su respaldo a la decisión de la Asamblea Revisora de rechazar  la inclusión de senadores y diputados de ultramar que representen a nuestra comunidad en el exterior o diáspora, como se dice ahora,  rechazo que también aplaudo mas o menos por las mismas razones que  ANJE. Solo faltó agregar, desde  mi humilde opinión, que en materia de legisladores de ultramar  la democracia dominicana ya está lo suficientemente mal servida  con el doctor Alejandro Williams, senador por San Pedro de Macorís con asiento en la ciudad de Nueva York.