QUÉ SE DICE

CLAUDIO ACOSTA
c.acosta@hoy.com.do
Voces en el desierto.- Al igual que antes hicieron las asociaciones industriales y empresariales, comprensiblemente preocupadas  por el sombrío panorama que nos amenaza desde el exterior, el cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez ha querido llamar la atención del gobierno sobre la necesidad de emprender acciones urgentes dirigidas a contener, atenuar o prevenir los efectos del  alza mundial de los precios de los alimentos, situación que ayer provocó que los principales funcionarios de las Naciones Unidas exhortaran a la comunidad internacional a lanzar un esfuerzo  conjunto destinado a garantizar que los pobres del mundo tengan conqué alimentarse.

Pero al igual que las demás voces que se han alzado, alarmadas por lo que se nos viene encima, nadie en el gobierno parece dispuesto a poner  atención al oportuno reclamo del Cardenal. ¿Qué planes se tiene para hacer frente a las alzas del petróleo, que ayer tocó una nueva barrera histórica al alcanzar los 120 dólares el barril? ¿De qué manera impactarán en nuestra frágil economía las alzas  de las materias primas en el mercado internacional, alzas que encarecen sensiblemente productos tan esenciales en nuestra dieta como el pan y la harina? ¿Seguirán los panaderos recibiendo el subsidio que permite que todavía sigamos comprando el pan nuestro de cada día a cinco pesos la unidad? ¿Y los ganaderos, los transportistas y las empresas de zonas francas? ¿Qué pasará con el subsidio al GLP, del que se benefician miles de amas de casa pero también miles de vehículos de lujo y del transporte público de pasajeros? ¿De dónde saldrán los recursos para seguir subsidiando al sector eléctrico, que ya se tragó los RD$35 mil millones consignados en el Presupuesto Nacional? Son mil y un preguntas pendientes de responder, preguntas que deberían estar ocupando toda nuestra atención y todas nuestras energías si no fuera porque el gobierno y sus funcionarios se mantienen ciegos y sordos a todo lo que no tenga relación directa con su objetivo fundamental: ganar las elecciones el próximo 16 de mayo. Y después de ahí, que entre el mar…