QUÉ SE DICE

La marcha de los médicos (II parte).- 
CLAUDIO ACOSTA
c.acosta@hoy.com.do
Los médicos volverán a intentar mañana marchar hacia el Palacio Nacional,  como paso previo a la huelga que el próximo viernes paralizará los hospitales públicos.  ¿Volverán las autoridades, léase la Policía Nacional,  a impedir a tiros, bombazos y cañones de agua la marcha de los galenos?¿O en esta ocasión se les permitirá, al igual que a  los maestros, marchar tranquila y pacíficamente hacia su destino, respetando su derecho a la protesta? La Suprema Corte de Justicia no es el Palacio Nacional y viceversa, pero también son muchas las cosas que han cambiado, en el panorama político-electoral, desde el día que el gobierno decidió reprimir de tan mala manera la marcha  de los médicos. Es probable que si la decisión dependiera del secretario de Interior y Policía, poco dado  a tolerar ese tipo de expresiones de protesta, los médicos volverían a ser impedidos de llegar hasta el Palacio Nacional, a menos que el presidente Fernández, al igual como hizo con la  marcha de la ADP, decida otra cosa, y por las mismas razones: ahorrarle al gobierno un poblema  innecesario y sumamente costoso,  políticamente hablando, en caso de que  a los represores de esa marcha –como ha ocurrido ya tantas veces– se les va la mano.

 Precios y política.- La Federación de Asociaciones Industriales (FAI) ha pedido   que no politicen  las alzas de precios, pero  el reclamo ha llegado demasiado tarde. Empezando por el propio gobierno, que ha decidido salirle al frente con una serie de medidas de carácter excepcional en un esfuerzo por evitar que la bomba le explote en las manos, hasta la oposición política, consciente de que podría ser un factor decisivo para evitar que el presidente Fernández gane en primera vuelta, todo el mundo está  jugando a la política con las alzas de los precios. En ese juego hay un elemento  decisivo: el tiempo. ¿Podrá el gobierno contener esas alzas antes de que se conviertan en un factor capaz de incidir en el resultado de las elecciones? El gobierno apuesta a que sí, pero la oposición a todo lo contrario. ¿A quién le apuesta usted?