Qué se dice

Claudio Acosta

Crimen sin castigo.- No es un logro del que debamos sentirnos orgullosos, pero como este país, en materia de valores, hace tiempo que anda patas arriba, tampoco estoy muy seguro de que así sea. El doctor Rodolfo Lambour, presidente de la Federación Centroamericana de Laboratorios Farmacéuticos y coordinador de esa entidad para Costa Rica, Panamá y la República Dominicana, reveló ayer desde México que este es el país de la región con más falsificación y adulteración de medicamentos a pesar de que somos, junto a Guatemala, los únicos que contamos con una legislación donde el comercio ilegal de medicinas está considerado como un delito penal.

¿Se sorprende alguien de que en este país esa ley, como tantas otras, ni se cumple ni autoridad alguna la obliga a cumplir? Reunidos en el país azteca, donde celebran su reunión anual, los principales ejecutivos de Fedefarma citaron el caso de Moca, donde opera un mercado abierto y público de medicinas falsificadas que recibe el apoyo de la población y el beneplácito de sus autoridades, como un ejemplo de permisividad hacia un comercio ilegal que el ministro de Salud Pública, Freddy Hidalgo, ha calificado de criminal, pero sin ninguna consecuencia para los criminales que lo promueven.

Pelos de punta.- Dele mente, así sea por unos breves segundos, a la siguiente estadística, y verá que a usted también se le pondrán los pelos de punta. Revela la doctora Roxanna Reyes, Procuradora General Adjunta para Asuntos de la Mujer, que en lo que va de año se han registrado más de cincuenta mil denuncias de violencia. Esas cifras revelan, según la funcionaria, un crecimiento sostenido de las denuncias de violencia contra las mujeres, pero también permiten apreciar, con la contundencia de las estadísticas, las dimensiones de un problema para el que todavía no tenemos la respuesta adecuada.