Qué se dice

Preguntas pendientes.- Yeni Berenice Reynoso ha dicho que la Fiscalía del Distrito Nacional trata de determinar si alguna persona murió a consecuencia de ingerir los fármacos adulterados que suplían las empresas propiedad del dirigente reformista José del Carmen Cruz al Programa de Medicamentos Esenciales-Central de Apoyo Logístico (Promese-Cal), pero esa es una tarea poco menos que imposible. ¿Cómo saber cuántos han muerto porque creyeron que tomaban un medicamento que aliviaría su mal pero que en realidad los estaba dejando a merced de la enfermedad que los consumía? ¿Cómo saberlo si las farmacias populares que los vendían y los médicos que los recetaban en los hospitales ignoraban que se trataba de medicamentos inútiles? Lo cierto es que resulta muy difícil cuantificar el daño que se ha provocado a la salud de quienes han estado consumiendo los medicamentos que distribuían las farmacéuticas propiedad del dirigente reformista, quien tiene un contrato con el Estado por mas de cien millones de pesos, pero eso no quiere decir que las víctimas no existan o que el crimen no se haya cometido. Lo peor del caso es la actitud asumida por las autoridades de salud, negadas a plantarle cara a la prensa para no tener que responder las preguntas que ha dejado en el aire el escándalo destapado por Nuria Piera. ¿Desde cuándo suplen medicinas a Salud Pública esas empresas? ¿Dónde están los controles implementados por Promese para garantizar la calidad de los medicamentos que compra y distribuye? ¿Cómo es posible que una “farmacéutica” que maneja medicamentos de manera tan artesanal como mostró el reportaje de Nuria puede ser beneficiaria de un contrato millonario? Jugar a las escondidas con un asunto tan serio como la salud es siempre contraproducente, mucho mas si hay de por medio tanto dinero como el que envuelve el lucrativo negocio de suplir medicinas al Estado dominicano.