Qué se dice

Liderazgo a debate.– Le sobra razón a Temístocles Montás, aspirante a la presidencia por el Partido de la Liberación Dominicana. El concepto de liderazgo que anda predicando por ahí, a través de parábolas bíblicas, meteorológicas y deportivas, el expresidente Leonel Fernández Reyna, es impropio de un partido auténticamente democrático. Y es que el expresidente Fernández, como habrán notado ya, se cree imprescindible e insustituible, por lo que necesariamente está más cerca del caudillo mesiánico que fraguó tantas dictaduras latinoamericanas que del auténtico demócrata que cree en el relevo y la alternabilidad, y que desgraciadamente sigue siendo tan escaso como necesario en el una vez llamado Continente de la Esperanza. Y precisamente por eso, como le acaba de recordar el Ministro de Economía, Planificación y Desarrollo, se le considera más cercano al doctor Joaquín Balaguer, el caudillo reformista, que al profesor Juan Bosch, fundador y líder del PLD. Esa es una contradicción de fondo que, más temprano que tarde, tendrá que resolver el partido de gobierno si quiere seguir encajando en la definición de partido democrático y, sobre todo, si quiere convertirse en una verdadera “fábrica de presidentes” para beneficio de sus liderazgos emergentes. El problema está en que esa responsabilidad está en manos de una cúpula solo interesada en conservar sus poderes y privilegios, y por lo tanto poco dispuesta a producir cambios que afecten ese status quo. Pero lo interesante en este caso sería que el licenciado Montás, de reconocidos vuelos como técnico e intelectual, y el expresidente Fernández, con fama de buen conceptualizador, se enfrasquen en un debate que arroje luz sobre esos temas, que –dicho sea a propósito– bastante falta le está haciendo al PLD en particular y al sistema de partidos en sentido general. Ojalá que el exmandatario quiera bajarse del Olimpo en el que cree vivir y respirar para que podamos aquilatar el verdadero valor de sus ideas y conceptos.