Qué se dice

La defensa del ministro.- Tal vez no haya sido esa su intención, pero cuando defendió, de la forma en que lo hizo, la actuación del capitán de la Policía Nacional que mató a uno de dos hombres que despojaron de 700 mil pesos a una mujer, el almirante Sigfrido Pared Pérez, Ministro de Defensa, lo que hizo fue proponer la legalización de los famosos intercambios de disparos que tantos delincuentes, presuntos y verdaderos, han enviado al más allá. Así hay que interpretar su petición de que el Ministerio Público no someta a la justicia a los policías que matan delincuentes en el cumplimiento de su deber, y por eso el rechazo inmediato que ha recibido de sectores que le han recordado que en un verdadero estado de derecho los policías no tienen licencia para matar a quien quieran y donde quieran, mucho menos con la excusa de estar “cumpliendo con su deber”. Desde esta columna se le ha reprochado muchas veces al Ministerio Público su indiferencia frente a las ejecuciones extrajudiciales, como llaman los organismos internacionales de derechos humanos los intercambios de disparos, sobre todo en los casos en los que las evidencias y testimonios indican claramente que se trató de asesinatos a mansalva, y por lo mismo me siento obligado a celebrar su decisión de tratar de determinar si el capitán Miguel Ferreras Bonifacio actuó de manera correcta y en defensa de una ciudadana en peligro. Y si así fue, como todo parece indicar, que la Policía o el Poder Ejecutivo lo premien y condecoren si lo consideran pertinente, pues al fin y al cabo sería un gran estímulo para sí mismo y sus compañeros. Si este escarceo significa que de ahora en adelante el Ministerio Público cumplirá con su responsabilidad de investigar los intercambios de disparos que no son tales ganará el estado de derecho, y si de paso el Ministro de Defensa aprende la lección y la próxima vez que le pongan un micrófono delante piensa bien lo que va a declarar mucho mejor todavía.