Qué  se dice

Redundancias legislativas.- A pesar de que  se ha dicho y repetido hasta el cansancio que  el problema de este país digno de mejor suerte no es la ausencia de leyes sino el hecho de que nadie,  empezando por el gobierno, quiere respetar las que  existen, seguimos pariendo leyes a diestra y siniestra  o, en el peor de los casos,  legislando para sancionar delitos que ya están debidamente sancionados  en nuestro ordenamiento jurídico. Es el caso, para solo citar el ejemplo más reciente y haciendo  abstracción de las ostensibles buenas intenciones de su proponente, del proyecto de ley que sanciona con diez años de cárcel y trabajo social el robo de objetos de las vías públicas.¿No es acaso un delito, sancionado por nuestras leyes vigentes, el robo y  destrucción de la propiedad pública? Lo más lamentable del caso es que proyectos de ley de naturaleza  redundante como el citado, aprobado en segunda lectura en la sesión del Senado del pasado martes, reciben toda la atención de nuestros atareados legisladores, en tanto iniciativas de extraordinaria relevancia como la Ley de Partidos o el llevado y traído Defensor del Pueblo, que contribuirían de manera notable a mejorar la calidad y la funcionalidad de  la democracia dominicana, duermen el sueño eterno en el Congreso Nacional amontonando polvo y olvido. ¡Qué desperdicio!

 Colmadones.-  Al excluir a los colmadones de la gracia navideña que permite a los establecimientos dedicados a la diversión vender bebidas alcohólicas hasta las 2:00 de la madrugada, la Secretaría de Interior y Policía  no solo actúa  en atención a su responsabilidad de velar por la preservación del orden público y la seguridad ciudadana sino que complace también lo expresado en una encuesta por  la población, que en su mayoría entiende   constituyen una fuente de perturbación permanente de la tranquilidad y las buenas costumbres y que debe prohibírseles, definitivamente, que sirvan bebidas alcohólicas a sus clientes. ¿Se atreverá el doctor Almeyda a extender su “ensayo navideño” mucho más allá, liberando a tantas familias  de la pesadilla de los colmadones?