Qué se dice

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Narco Estado.- Cada vez que algún funcionario del gobierno oye hablar de que en en República Dominicana  se ha instalado un narco-Estado su primera reacción, casi de manera automática, es desmentir con vehemencia esa afirmación,  pero vista la realidad de todos los días y, sobre todo, el nivel de involucramiento de autoridades militares y policiales en actividades del narcotráfico, tal vez sea el momento de preguntarle a esos mismos funcionarios cuánto nos falta para alcanzar ese poco envidiable peldaño, pues no hay que ser   experto en nada para saber que si todavía no hemos llegado a esa categoría nos falta muy pero muy poco.

Este diario publicó ayer en su primera plana un total de 10 informaciones relacionadas con el narcotráfico,  cantidad  lo suficientemente elocuente como para darnos una idea del problema al que nos enfrentamos. ¿Qué diferencia hay entre un narco-Estado y lo que está ocurriendo con el narcotráfico en este país? Por razones obvias tocaría al doctor Marino Vinicio Castillo hacer  esa precisión, pero no sé porqué tengo la sensación de que, en las presentes  circunstancias, cualquier cosa que nos diga el asesor presidencial en materia de drogas será insuficiente para devolvernos la confianza en aquellos llamados a protegernos del flagelo que corroe los cimientos de nuestra sociedad.

Locos y sueltos-. Miembros de la Guardia Presidencial  tuvieron que emplearse a fondo para reducir a la obediencia a un hombre que, con evidentes signos de padecer trastornos mentales, la emprendió a pedradas contra el Palacio Nacional  a la vez que vociferaba insultos, absolutamente impublicables, contra algunos funcionarios. Aquí no tenemos locos tan audaces y peligrosos como en Italia, que en menos de un mes agredieron al Primer Ministro Silvio Berlusconi y al Papa Benedicto XVI, pero nunca está demás tomar las debidas precauciones en un país donde hay más locos sueltos que en el manicomio.