QUE SE DICE
Bachata mortal

Rosarys Valdez, de 23 años, es el nombre de la muchacha que acaba de morir en el hospital Juan Pablo Pina de San Cristóbal, tres días después de que fuera apuñalada por el sargento del Ejército Nacional Cornelio Tejeda Candelario. Desde ayer, tristemente, hay que agregar otro “factor de riesgo”, para utilizar un eufemismo casi cínico, que en lo adelante deberán tener en cuenta las mujeres, víctimas favoritas de la violencia que sobre ellas ejercen los hombres, tanto los “propios” como los “ajenos”: no gustarle bailar bachata o, simplemente, no darle la gana de bailarla con un borracho impertinente que, para su desgracia, estaba dispuesto a llevar el desaire hasta la más última de las consecuencias.

Gesto que se agradece

Hay que suponer que el doctor Amable Aristy Castro, quien se recupera de una meningitis en un centro médico de la Capital, agradecerá el gesto de la Federación de Municipios de aplazar, hasta la próxima semana, la reunión en la que se conocerá el proyecto sometido a la Cámara de Diputados por un grupo de legisladores que proponen la eliminación de la Liga Municipal Dominicana. Fausto Ruiz, síndico de La Vega y presidente de la organización que agrupa a los ayuntamientos del país, explicó que por prudencia se decidió posponer la discusión de un tema tan delicado, no muy del agrado del doctor Aristy Castro, en atención a su estado de salud. Eso no quiere decir, de ningún modo, que no se siga adelante con esa necesaria discusión una vez mejore el estado de salud del exitoso político reformista, dada la necesidad de establecer si tiene sentido la existencia de una institución que los promotores de ese proyecto consideran un obstáculo para la verdadera autonomía municipal. Mientras tanto, Aristy Castro gana un tiempo precioso que puede dedicar, entre otras cosas, a pensar alguna estrategia que neutralice los planes de siquitrillar -de una vez y para siempre- a la LMD.

Actuar a tiempo

Tranquiliza conocer la información de que la Policía Nacional en Puerto Plata realiza intensas pesquisas a fin de dar con los responsables de la muerte a machetazos, puñaladas y palos de dos hermanos haitianos, de 20 y 24 años, y lo mismo ocurre con las investigaciones de la institución el orden en torno a la muerte de otro ciudadano haitiano al que desconocidos cercenaron la cabeza en Pedernales. Debería tratarse de una tarea rutinaria, parte de las responsabilidades naturales de la Policía, pero esas pesquisas, en esta oportunidad, tienen una importancia especial: determinar si esas muertes tienen algo que ver con el asesinato de una comerciante dominicana en Hatillo Palma, en Monte Cristi, que se atribuye a ciudadanos haitianos y desató una peligrosa oleada de agresiones y persecuciones de ciudadanos haitianos. No permitamos que, otra vez, perdamos el control de los acontecimientos por no actuar a tiempo y con la firmeza que demandan las circunstancias.