QUE SE DICE
Cuentas claras

Dada la extraordinaria diferencia que existe entre lo que dicen los partidos que les cuesta el montaje de sus elecciones internas y lo que, según la Junta Central Electoral, costaría la puesta en vigencia de la Ley de Primarias, es aconsejable que el tribunal de elecciones explique a la opinión pública, en nombre de la transparencia tantas veces invocada en vano, en qué gastará los RD$742.2 millones que solicita como presupuesto para esos fines. En principio, solo en principio, hay que creerle a la JCE cuando dice que necesitará todo ese dinero, pero lo menos que puede hacer es cuadrar bien las cuentas, explicar con total claridad en qué consistirá esa “inversión en la democracia”, como la calificó hace algunos días un diputado perredeísta, independientemente de que se considere esa “inversión” como muy poco rentable si tomamos en cuenta los escasos beneficios que recibe la democracia dominicana de nuestros políticos.

Daños materiales

Aunque los integrantes del Consejo de Dirección de la Ciudad Sanitaria Luis Eduardo Aybar no lo plantearon de manera explícita, es obvio que aspiran a una reparación material por los daños causados a las instalaciones y equipos del Centro de Gastroenterología por una turba de militantes peledeístas que reclamaba empleos. La doctora Carmen Báez, directora, así como los doctores Hilda Santana y Julio Manuel Rodríguez convocaron una rueda de prensa para demandar respeto para la llamada Ciudad Sanitaria, al tiempo que informaron que los daños provocados por los peledeístas rondan los RD$25 mil pesos, nada del otro mundo, es verdad, pero dado el calamitoso estado de nuestros hospitales cualquier bagatela es una verdadera fortuna. De lo que se trata, entonces, es de algo bien sencillo: si no van a sancionar a los turberos, que por lo menos alguien pague lo que rompieron. ¿No es eso lo justo?

Como agua fría

Ha caído como un balde de agua fría el anuncio del secretario de Interior y Policía, Franklin Almeida, de que no habrá aumento general de salarios para los miembros de la Policía Nacional, sino que el agente que aspire a una mejoría en su sueldo deberá ganársela ingresando a las áreas de reforma y modernización que lleva a cabo la institución. Las declaraciones de Almeida, que se producen menos de 48 horas después del anuncio hecho por el asesor de la jefatura policial, el doctor Félix Olivares, de que se realizan esfuerzos por duplicar el salario de los agentes, ha provocado gran confusión, para no decir otra cosa, pues se sabe que el grueso del cuerpo policial, que cuenta con alrededor de 26,000 agentes, no califica para formar parte de la onda modernizadora de la actual jefatura, pero es la que realiza el trabajo más duro -“la yuca”, para decirlo con sus propias palabras- en las calles, jugándose la vida frente a una delincuencia muy bien armada y mucho mejor motivada que sus perseguidores.