Qué se dice
De islas y artificios

Hace unos días el gobierno “reiteró”, a través del director de Información, Prensa y Publicidad de la Presidencia, que el contrato para la construcción, desarrollo y explotación de la isla artificial que se construiría frente al malecón de Santo Domingo zozobró a causa de las desavevencias entre sus promotores, por lo que la presente administración no tiene ninguna intención de retomarlo y sacarlo adelante. Como la “aclaración” de Rafael Núñez se hizo por escrito, no fue posible que los periodistas le preguntaran directamente porqué, si esa era la posición oficial, la Consultoría del Poder Ejecutivo había remitido ese contrato al Congreso Nacional con la recomendación de que fuese aprobado. La respuesta a esa pregunta, sin embargo, no se produjo hasta la madrugada del martes, cuando los senadores aprobaron, como parte de una maratónica sesión, el dichoso contrato, con lo que desatendieron una recomendación expresa de la dirección del PRD. Parece que los legisladores saben algo sobre la isla artificial el resto del país ignora, incluidos algunos inquilinos del Palacio Nacional que por su oficio y responsabilidades habría que suponer mejor informados.

Impunidad

  Antonio Marte, presidente de la Confederación Nacional de Transporte (CONATRA), tiene también sus víctimas que lamentar producto de la oleada delictiva que azota al país, pues en lo que va de año por lo menos 150 choferes de sindicatos afiliados a esa confederación han muerto en hechos ligados directa o indirectamente con la delincuencia. Solo en una semana, según la denuncia de Marte, fueron asesinados tres choferes, sin que hasta el momento la Policía Nacional haya dado con los responsables de la mayoría de esas muertes. ¿Cuántos delitos y crímenes de los que a diario se cometen en el país se quedan sin sanción o castigo? La respuesta a esa pregunta, si tomamos como referencia las cifras del hombre fuerte de CONATRA, le pondrían los pelos de punta al más indiferente de los ciudadanos, precisamente la mejor razón para no olvidar que esa impunidad es en gran parte la responsable de que el problema de la delincuencia y la criminalidad nos esté ahogando.

Bonao

  Todo indica que en Bonao, donde la delincuencia no solo se muestra particularmente activa sino también abiertamente desafiante, las autoridades responsables del plan de seguridad ciudadana puesto en marcha desde ayer tendrán que emplearse a fondo, pues no parece haber sido suficiente el despliegue policial de hace unas semanas, cuando las autoridades se vieron forzadas a “invadir” -literalmente- a una ciudad virtualmente secuestrada por los delincuentes, incluídos los de uniforme. El más reciente episodio lo protagonizaron tres hombres que vestidos de militar y portando “armas largas” asesinaron a un comerciante en Sonador, a cinco kilómetros de Bonao, y luego hirieron a un lugareño para despojarlo de la camioneta en la que huyeron hacia las montañas de la zona.¿Se convertirán en guerrilleros?