Qué se dice: De los obispos y Leonel

Claudio Acosta

”Es el momento en el que nuestros líderes deben demostrar sabiduría y madurez política. Que por Amor a la Patria sean capaces de deponer sus intereses personales y grupales en procura del bien común”. El comunicado de la Conferencia del Episcopado Dominicano, en el que los obispos felicitan a la sociedad dominicana por su civismo y a la JCE por su desempeño y dedicación en la organizacion de las primarias celebradas el pasado domingo, no necesita identificar a sus destinatarios. Aunque, a decir verdad, todo este alboroto nos ha mostrado una cara inédita, hasta ahora desconocida, del expresidente Leonel Fernández, quien encabeza una agresiva ofensiva, en distintos frentes de batalla,  contra el fraude del que alega haber sido víctima. Con ese nuevo talante, y una determinación que sorprendió a los propios peledeístas, sobre todo a sus enemigos internos aposentados en el Palacio Nacional, le propinó una dolorosa derrota al continuismo del presidente Danilo Medina, que no se lo perdona ni se perdona a sí mismo haber subestimado su  combatividad. Es comprensible que después de esa sonora y celebrada victoria del “nuevo Leonel” cualquier obstáculo en el camino  hacia  la Presidencia  pareciera pequeño, como  derrotar en unas primarias a un improvisado aunque bien provisto oponente, al que bastaban unos cuantos rugidos del león para que saliera corriendo. Al final  las cosas salieron como salieron y, por el camino que van, parece claro cuál será el resultado, aunque no puede decirse lo mismo del próximo paso de Leonel Fernández. ¿Se irá del PLD para encabezar una candidatura independiente? ¿Saldrá a desandar el mundo para botar el duro golpe? ¿Se apartará de la política, se pondrá a escribir sus memorias y le pasará la antorcha a Margarita? Eso solo puede  decirlo el propio Leonel, quien todavía está a  tiempo de ser el político sabio, maduro y preocupado por el bien común del que hablaron los obispos.