Qué se dice
Explicaciones

Hay que presumir que, dadas las circunstancias, se darán por aludidos los funcionarios a los que el presidente de la Comisión Nacional de Ética y Combate a la Corrupción, el doctor José Joaquín Bidó Medina, ha exhortado a ofrecer a la prensa y otros sectores interesados todas las explicaciones que fueren necesarias sobre el cuestionado préstamo de US$132.5 millones para el equipamiento y modernización de la Policía Nacional, recordándoles de pasada que la ley los obliga a ese ejercicio de transparencia y rendición de cuentas que ahora se les reclama. Bidó Medida ha prometido que, en un plazo razonablemente breve, remitirá al Poder Ejecutivo un informe con las recomendaciones de lugar a fin de evitar que se repita la experiencia, pero alguien en el Gobierno debe explicar porqué estuvo ese contrato, definitivamente lesivo al interés nacional, a punto de convertirse en otro ejemplo más del pillaje que han patrocinado, a costa del erario, los políticos dominicanos y sus socios de ocasión a lo largo de nuestra atribulada historia republicana.

Guerra perdida

  Independientemente de cuáles sean las recomendaciones que finalmente haga la Comisión de Etica que preside Bidó Medina es importante que no se pierda de vista que nunca estuvo en discusión el propósito de ese préstamo, ni que sigue existiendo la necesidad de poner a la Policía Nacional en condiciones de enfrentar adecuadamente el auge de la delincuencia y la criminalidad, mucho más si, como acaba de admitir el general Bernardo Santana Páez, se trata de problema que tomará su tiempo resolver precisamente porque se dejó demasiado tiempo desatendido. Lo correcto, lo transparente, es que se convoque a una licitación pública, con la supervisión directa, si se quiere, de la propia Comisión de Etica, pues sin una policía competente y profesional, bien armada y mejor equipada, la guerra que esta sociedad libra contra la delincuencia y la criminalidad está perdida de antemano.

Respetar las leyes

  Es más fácil decirlo que hacerlo, pero ojalá pueda el síndico del Distrito Nacional, Roberto Salcedo, hacer valer la promesa que hiciera durante la presentación en sociedad del proyecto “Cambia Santo Domingo”, que prevé la intervención de 40 de las avenidas más importantes de la Capital: ser riguroso en la aplicación de la política de Defensoría del Espacio Público, así como en la exigencia al respeto a las normativas municipales en sentido general. Salcedo dice estar decidido, con el apoyo de todos los munícipes capitaleños, a producir los cambios que necesita la ciudad de Santo Domingo a través de su ambicioso proyecto, pero probablemente el cambio más difícil de todos sea convencer a la gente de la conveniencia de respetar las leyes de la ciudad, pues son la garantía de una más sana y armónica convivencia.