Qué se dice: Prudencia por optimismo

Qué se dice: Prudencia por optimismo

Claudio Acosta

Dice el presidente Luis Abinader que el Gobierno está preparado para cualquier rebrote del Covid-19 como consecuencia de la desescalada, que hasta el día de ayer había provocado en el país 3,929 defunciones, y la incredulidad y el escepticismo ha sido la reacción de la población y la comunidad médica a una afirmación que parece excesivamente optimista, y por esa misma razón potencialmente peligrosa.

Porque en la confianza, como dice el pueblo en la calle, es que está el peligro, ya que al ver al mandatario tan confiado en que ni aún contagiándonos –por descuido a por no querer vacunarse– tenemos razones para preocuparnos, ese pueblo bullanguero y amante del teteo se relajará aun mas, actitud a lo que se sumarán muchos de los que hasta ahora han respetado el protocolo de la mascarilla y el distanciamiento social que quieren convencerse de que ya pasó el peligro para sumarse a la rumba.

El Gobierno insiste en que a pesar de la flexibilización se debe continuar respetando el protocolo recomendado por las autoridades sanitarias, mientras trata de convencer, sin mucho éxito, a los que todavía no se han vacunado de que lo hagan para que mejore la economía y avancemos hacia la normalización.

Pero debe cuidarse de no confundir proyectando una imagen de optimismo que no se corresponde con la realidad y los riesgos de contagio que todavía existen, que además puede resultar contraproducente para un gobierno que hasta ahora puede ufanarse de la forma en que ha manejado la pandemia y el proceso de vacunación, sobre todo cuando nos comparamos con los que están peor que nosotros.

Estoy seguro de que esa no fue la intención del mandatario, que no se dio cuenta, tal vez por la emoción de ponerse la tercera dosis de refuerzo, de que en casos como este la prudencia funciona mejor que el optimismo, siempre subjetivo y engañoso.