QUE SE DICE
Ventas y precios en baja

En el país se ha manifestado una disparidad entre el comportamiento de los precios y la capacidad de la gente para pagarlos. Independientemente de las medidas orientadas a provocar una disminución del circulante y de apreciar al peso, la estabilidad de la prima de dólar y su puesta bajo control es en parte consecuencia de la ruina que causaron los picos altos de la cotización de la divisa en el curso del año pasado. La crisis económica del cuatrienio anterior (a la que se atribuye haber agregado a un millón de dominicanos a la conidición de pobreza total) provocó muchas quiebras; miles de entidades de todos los niveles que desaparecieron del mercado en forma definitiva. Con ellas se suprimieron unos consumos de usos de dólares que siguen muy constreñidos y que tardarán en resurgir con vigor. Por eso es que aunque la moneda norteamericana ha bajado, no hay presión de compradores que modifique esa tendencia. De otro lado, en estos días se registran algunas bajas en precios que nada tienen que ver con un descenso de costos de producción. Los plátanos y los huevos –entre otros artículos- se están consiguiendo a precios rebajados porque la demanda resulta muy inferior a la oferta y se trata de alimentos perecederos Los intermediarios tienen que salir de ellos prontamente o sus pérdidas resultan mayores. La falta de dinero en poder de los consumidores eestá jugando el papel estellar en estos momentosy mientras el gobierno no aumente considerablemente las inversiones las cosas no cambiarán y algunos otros precios podrían bajar sin que ello implique una mejoría de la situación de las familias pobres..Aquí cabe la anécdota atribuida aun anciano que allá por los años cincuenta decía: “Si llegas a un pueblo en el que los huevos se venden a chele, sal corriendo, que en ese lugar lo difícil de conseguir debe ser el centavo”.

Después del vendaval…..

Aunque el gobierno informó con bombos y platillos que había emprendido la capitalización del Banco Agrícola, para lo cual hizo entrega de mil millones de pesos, algunos usuarios tradicionales del crédito agropecuarios que confiaban en obtener recursos habrían salido con las manos vacías de por lo menos dos sucursales de la citada entidad. Quedaron con la impresión de que el aporte de emergencia se quedará por debajo de las expectativas generadas por el anuncio en vista de que el Bagrícola es, a decir verdad, la única fuente de financiamiento que puede llegar al campo y por tanto son muy amplios los sectores productivos que recurren a él. Más allá de la fanfarria, lo que se ha comentado es que en realidad este banco estatal ha estado necesitando recursos para, primeramente, optimizar sus estructuras y atender sus propias urgencias operacionales. Afirman que en los últimos años el Bagrícola fue sometido a una danza de otorgamiento de malos préstamos a gente insolvente, lo que estaría reflejado en recientes auditorías. Para resucitar al Bagrícola se necesitaría mucho más dinero, según entienden conocedores del funcionamiento de la institución que, para bien de los agricultores, debería ser fortalecida efectivamente por lo menos a mediano plazo.

Falta algo por hacer

Una de las más importantes obras viales de los últimos años ha sido la ampliación y modernización de la autopista las Américas. Gracias al empeño que puso la administración de Hipólito Mejía,, la comunicación terrestre con el aeropuerto de Punta Caucedo ya es moderna,, sin cruces peligrosos, con pasos a nivel, buena señalización y puentes para peatones. Además el pasado gobierno independizó los poblados barrios situados al norte de la autopista construyéndoles una carretera paralela para que puedan conectarse entre ellos y trasladarse a Santo Domingo o al aeropuerto sin entrar al tráfico fuerte y rápido del expreso. Sin embargo, hay inversiones complementarias que quedaron pendientes y que las autoridades actuales deben activar. Falta terminar la construcción de algunos carriles y elevados para facilitar el acceso a la autopista desde áreas periféricas de Santo Domingo. El Presidente Leonel Fernández debe coronar el proceso de transformación de la entrada a la capital y disponer que se la etapa final de inversiones de tan importante infraestructura vial.