QUE SE DICE
Viviendas “saludables”

Socorro Gross, representante en el país de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), aprovechó ayer su comparecencia al telematutino Uno más Uno para denunciar una situación que dice le preocupa mucho, pues se trata de la primera vez que algo así ocurre en los ocho años que lleva residiendo en República Dominicana.

Según la señora Gross un grupo de “vivos” se está dando a la tarea de estafar a incautas familias de nuestros barrios pobres haciéndose pasar por miembros de ese organismo internacional, a las que incluso muestran carnés -falsos por supuesto- de la OPS, prometiéndoles, a cambio de la módica suma de 300 pesos, incluirlas en una lista gracias a la cual pueden ser beneficiarias de un plan de “viviendas saludables”. La funcionaria, que muy pronto dejará el país, ha querido alertar con su denuncia a las eventuales víctimas del engaño, que siempre aparecen en un país fundamentalmente pobre e ignorante, pero también recordarnos lo lejos que ha llegado una delincuencia que no se detiene ante nada ni ante nadie y que cada día descubre nuevas formas de hacernos la vida imposible.

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Buenas impresiones

La misión de alto nivel del Banco de Importación de Estados Unidos (EXIMBANK) que visitó el martes el Palacio Nacional aseguró estar “impresionada” por los avances obtenidos por el país en su desempeño económico desde que asumieron las presentes autoridades, al tiempo que expresaron su interés de hacer inversiones en algunas áreas de enorme potencial como la energía y el agua potable. Jefrey Miller, quien junto a John McAdams integra la misión del EXIMBANK, visitó el pasado año el país, por lo que está en capacidad de hacer las debidas comparaciones y, por vía de consecuencia, para hacer también afirmaciones tan categóricas como las que formuló en la casa de gobierno, que habría que tomar en serio si asumimos que dos funcionarios de tanto mundo no se dejarían impresionar por cualquier cosa. De todas maneras hay que admitir que uno se alegra, por razones que no hace falta explicar, cuando su país deja una buena impresión en los extranjeros que lo visitan, mucho más si son banqueros, menos el escéptico chusco que al escuchar la noticia solo atinó a preguntar: “si la cosa aquí está tan buena, ¿por qué esos dos caballeros no se mudan para acá?”

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El hiperactivo

Al embajador norteamericano en el país, Hans Hertell, se le ha visto muy activo de un tiempo a esta parte, visitando funcionarios judiciales, dándose su vueltecita por algunas secretarías de Estado y, desde luego, tocando también las puertas del Palacio Nacional, a donde acudió en compañía de la misión del EXIMBANK que se encuentra en el país. Los ires y venires del señor embajador, que ya empiezan a llamar la atención por su inusual intensidad, se atribuyen a diligencias propias de su cargo, entre ellas la necesidad de allanarle el camino a la ratificación del Tratado de Libre Comercio (TLC) en el Congreso Nacional, pero también a la preocupación de las autoridades norteamericanas, sumidas en una virtual histeria antiterrorista, por lo que ocurre, o puede ocurrir, en nuestra permeable frontera con Haití. En cada una de esas visitas el embajador Hertell se ha tomado la libertad de opinar a su antojo de los tópicos de su interés, tal y como también ocurrió en la casa de gobierno; allí aprovechó para “lamentar” que se quiera politizar las negociaciones que permitirían la ratificación del TLC en las cámaras legislativas, pero reconoció que por vivir en una democracia “liberal” nuestros políticos tienen todo el derecho del mundo a asumir las posiciones que mejor cuadren a sus intereses. ¡Qué considerado!