QUÉ SE DICE
 La opinión del asesor

CLAUDIO ACOSTA
c.acosta@hoy.com.do
El doctor Marino Vinicio -Vincho- Castillo, asesor en materia de drogas  del Presidente de la República, le entró a dos manos a la decisión del Consejo Superior Policial que preside, en su calidad de secretario de Interior y Policía, el doctor Franklyn Almeyda, de crear una unidad antinarcóticos  dentro de la Policía Nacional, un “verdadero desatino” no obstante las buenas intenciones de sus  promotores.

Utilizando como tribuna su programa de televisión, el doctor Castillo recordó que la institución del orden, actualmente dirigida por un oficial joven, bien preparado y enérgico a la hora de cumplir con sus responsabilidades, sigue necesitando  una depuración a fondo de sus filas, de una limpieza que saque de allí las abundantes manzanas podridas que medran a su sombra y que son las principales responsables de que la ciudadanía, que ve con cuánta frecuencia los miembros de la Policía Nacional aparecen vinculados a la comisión de todo tipo de delitos, incluídas ejecuciones por cuenta del narcotráfico, no pueda depositar su confianza en aquellos llamados a protegerle.

Tan seguro está el doctor Castillo del “error de gran calado” que se ha cometido, tan convencido está de que el invento  va a resultar un  fracaso, que se atrevió a pronosticar sus efectos inmediatos tanto dentro de la institución del orden como en la comunidad; de ahora en adelante se va a producir -dice-  un aumento  del consumo de drogas entre los miembros de la Policía, al tiempo que la ciudadanía estará más expuesta, sobre todo en los barrios, a los abusos y  atropellos.

¿Por qué, se preguntó, no  se fortalece lo que ya existe, es decir la DNCD, mejorando su equipamiento, capacitando aún mas a sus miembros, sometiéndola  a nuevas depuraciones de su personal, expuesto permanentemente a las contaminaciones o infiltraciones del  narcotráfico?

Es la misma pregunta que se ha estado haciendo mucha gente desde que se enteró de los planes de sumar a la Policía a la persecución del tráfico de drogas,  sin que  hasta ahora se haya producido una respuesta que pueda considerarse convincente o satisfactoria.