Qué se dice
Preguntas

El presidente del Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (INDOTEL), el periodista José Rafael Vargas, acaba de anunciar el inicio de una nueva etapa en la lucha contra el robo y la activación ilegal de celulares, luego de sostener un encuentro con representantes de la recién creada Asociación de Dueños de Tiendas de Celulares, en el que también participaron el Procurador General de la República, el doctor Radhamés Jiménez, y el jefe de la Policía Nacional, teniente general Bernardo Santana Páez.

El presidente de INDOTEL reveló que gracias a la colaboración de esas empresas se ha logrado reducir en forma considerable la activación de celulares robados, colaboración que deberá incrementarse con la firma de un acuerdo entre los dueños de las tiendas y representantes de las principales empresas telefónicas, convocados también a la reunión. Entretanto el robo de celulares prosigue su agitado curso, como solía decir el célebre Rodriguito, con el consecuente saldo trágico, en esta ocasión una muchacha de apenas 22 años residente en Villa Mella a la que un desalmado asesinó a balazos para robarle su celular y los tenis que llevaba puestos. ¿Podrá un acuerdo con las empresas que activan celulares detener la irracional matanza? ¿Cómo saber que no pasará lo mismo que con las empresas metaleras, que se comprometieron a colaborar con las autoridades y sus esfuerzos por contener el robo de metales y estos continúan de manera abierta y descarada?

 Un pésimo ejemplo

Hay que decirlo sin darle muchas vueltas, directamente, para que el mensaje llegue con claridad y sin distorsiones: el espectáculo de pésimo gusto montado por los grupos de profesores que se disputan el control de la Cooperativa de Maestros (Coopnama) constituye una verguenza para el magisterio nacional. Con frecuencia se escucha el sentido lamento de que el maestro ya no es lo que era en otros tiempos, que ya no existe entre los que se dedican al noble oficio de enseñar el espíritu de entrega y consagración de la que se beneficiaron otras generaciones, que los bajos sueldos, la formación deficiente y la politiquería han degradado una profesión que era motivo de orgullo. Ver a dos grupos de maestros enfrentarse a palos, puñetazos y patadas el control de su cooperativa simplemente viene a confirmar, de manera particularmente vergonzosa, lo lejos que ha llegado esa degradación.

 La paz de los muertos

En Yamasá, provincia de Monte Plata, están al grito con los delincuentes, que ya no respetan -literalmente- ni la paz de los muertos. Residentes en ese municipio denunciaron ayer que desde hace varios meses personas hasta ahora desconocidas penetran en horas de la noche al cementerio local y se roban los cadáveres, con fines que desconocen. El señor Pedro Cordero de la Cruz, vocero de los denunciantes y a quien los profanadores de tumbas robaron el cadáver de su padre, dice que la gente está consternada, pues no saben qué hacer ni a quién dirigirse para que se conduela de su desgracia. Por eso piden ayuda a los medios de comunicación, a su capacidad de hacer visibles los problemas sin resolver, a fin de llamar la atención de las autoridades responsables de investigar lo que ocurre con los muertos de Yamasá que ya ni siquiera pueden descansar en paz.