Qué se dice
Rigidez de permanencia

Hay algo que asemeja un poquito a la “presente administración” cuatrienal a la anterior y es la actitud de “dejar pasar, dejar hacer” y olvidarse de que el decreto es un recurso para la discrecionalidad efectiva y ante el que ningún funcionario pueda  creerse dueño del cargo que ocupa. Ya verán ustedes que después de todas las dudas  implícitas en los incoherentes pasos dados desde ámbitos palaciegos con el famoso proyecto de la isla artificial y con el préstamo para equipar la Policía, ninguna cabeza va a rodar. Algunos cónsules, “exquisitos sultanes de buenos ingresos en dólares” por sus “ingentes” servicios al peledeísmo, se burlan del canciller ignorando la disposición que les prohibe subir la tarifa de sus representaciones y nada pasa con ellos. A veces los gobernantes de República Dominicana se muestran como demasiado subordinados en su gratitud a figuras de sus proyectos políticos. Hipólito  actuó así y se “quemó” a partir de su tercer año. Hay quienes dicen que Fernández va por el mismo camino. Parece predominar un aldeano sentido de la lealtad al amigo que está situado en escalones inferiores lo que iría en contra del manejo práctico del Estado.

Soluciones incompletas
El río Ozama con sus tributarios urbanos y suburbanos, es el destino final de todos los desechos de miles y miles de familias y variadas industrias, desde cáscaras de plátanos y múltiples desperdicios de plásticos, hasta cascarones de electrodomésticos inservibles, como el “chasis” de una nevera vieja que el año pasado se enredó en las hélices de un moderno crucero y le causó daños millonarios… y dio un motivo más de desprestigio para el sistema portuario dominicano. Sépase que en materia de turismo marítimo este país es la “cenicienta del Caribe”. A muchos puntos antillanos van actualmente numerosos cruceros; a la República Dominicana,  tres o cuatro. No ha habido forma de mejorar la receptividad, en Puerto Plata ni en Santo Domingo. Y aunque  en estos momentos se actúa dando ya pasos concretos y meritoriamente visionarios, con sentido práctico para aprovechar el enorme potencial de la Ciudad Primada como destino de cruceros, el hueso duro de roer es la arrabalización de las riberas; romper con los esquemas materiales y culturales que mantienen al Ozama y al Isabela como gigantescos vertederos y alcantarillas es tarea difícil. Las avenidas ribereñas que se construyen, asociadas al plan del tren elevado y el Metro, representan menos de un 5% del ordenamiento urbano que se necesita en las villas miserables de los márgenes fluviales.

Matar moscas con cañones
Existe, no hay duda, gran aprobación ciudadana al decreto anti-violencia y anti delitos que espanta  a bebedores y trasnochadores desde las 12 PM o desde las 2 AM porque  es lógico que tenga el bienechor efecto de retirar a sus casas tanto a los delincuentes como a sus potenciales víctimas, y es probable que por esa medidas se llegue a percibir que las ciudades son un poco más seguras. Lo negativo es que la mayoría de las personas que se divierten  después de medianoche o trabajan en  una inmensidad de establecimientos en los que se ingiere alcohol, se come, se baila, se presencian espectáculos artísticos o se juega, son ciudadanos pacíficos y decentes que ahora pagan unas perjudiciales consecuencias. Se habla de quiebras masivas, lo que sería un efecto colateral grave para lo que en principio ha sido visto como una medida saludable. Este periódico opinó desde el principio, al aprobar globalmente los nuevos esfuerzos contra el crimen y la violencia, que el gobierno no debía, de todos modos, estancarse en lo que hacía. Observar día a día los resultados  para modificar lo que haya que modificar o establecer  las excepciones  que convengan. Nada debe convertirse en “remedio  de caballo” de esos que sanan a la bestia  pero terminan matándola, ni como hace Israel, que está destruyendo a un país y matando a mucha gente inocente mientras  busca en el Líbano a un enemigo tenaz y brutal pero considerablemente menor en tamaño que toda la nación en que se escuda.