¿Qué son los “orgasmos de piel” y quiénes los sienten?

algunas personas los experimentan con tanta fuerza que los describen como "orgasmos de la piel", fuente externa
algunas personas los experimentan con tanta fuerza que los describen como "orgasmos de la piel", fuente externa

“Era mi tercer año en la universidad y estaba en la habitación de un amigo”, recuerda Psyche Loui.

“Pusieron el concierto de piano número 2 de (el compositor ruso Sergei) Rachmaninov en la radio y me cautivó al instante”.

Cuenta que un escalofrío le recorrió la columna vertebral, que sintió mariposas en el estómago y se le aceleró el corazón.

Y a día de hoy escuchar la canción le provoca la misma reacción.

“Los sutiles giros melódicos y armónicos de la segunda mitad (de la canción) me siguen atrapando”, se justifica.

Loui es una consumada pianista y violinista, pero no es necesario ser un experto para que una canción te altere los sentidos de esa manera.

Puede ocurrirle a cualquiera y en cualquier momento: en una catedral o en un centro comercial, en una boda o en el metro.

Así que es probable que hayas sentido escalofríos o cosquilleos en el estómago tras escuchar una melodía, pero algunas personas los experimentan con tanta fuerza que los describen como “orgasmos de la piel”.

“La experiencia puede ser tan poderosa que no te permite hacer nada más”, asegura Loui.

Normalmente respondemos de esta manera ante lo que puede garantizar o poner en peligro nuestra supervivencia: la comida, la reproducción, o el aterrador descenso de una montaña rusa.

Así que, ¿cómo puede la música provocar una reacción tan poderosa como el sexo en el cuerpo y en la mente?

Temblores, rumores y más.

Años después de su primera experiencia con el concierto de piano de Rachmaninov, Loui se convirtió en profesora de Psicología, Neurociencia y Comportamiento de la Universidad de Wesleyan, en Connecticut, Estados Unidos.

 

Y recientemente revisó junto a su alumno Luke Harrison la evidencia y las teorías con las que se ha tratado de explicar el fenómeno. Juntos vieron que, más allá del escalofrío que se suele mencionar, las sensaciones pueden ser extraordinariamente variadas.