¿Qué tan inteligente es su niño?

POR FÁTIMA ÁLVAREZ
El tema de la inteligencia es uno de los más abordados en el campo de la psicología y tal vez uno de los menos entendidos. El concepto de inteligencia arroja una serie de respuestas múltiples… tan múltiples como la inteligencia misma.

Se entiende que la mayor o menor capacidad para ejecutar una acción es lo que determina la inteligencia, pero lo cierto es que la profundización en el conocimiento arroja experiencias que definen este factor mucho más allá de la capacidad de ejecutoria.

Orlando Terré Camacho, cubano egresado del Instituto de Moscú, en Neuropsicología y creador del Método de Potenciación de la Inteligencia del Niño en Edad Temprana, (POINT), destaca que pese a las teorías de medición de la inteligencia, se hace necesario un método de potenciación de la inteligencia en el niño, que permita desarrollar la capacidad cognitiva desde los primeros años de vida.

En su libro ¿Inteligencia o inteligencias? Cómo potenciar la inteligencia del niño, a través de la teoría de las inteligencias múltiples, dice que no existe un concepto unívoco de inteligencia, al tiempo que valora tres acepciones principales: la inteligencia como la capacidad de aprender y beneficiarse de la experiencia; la inteligencia como la capacidad de abstraer y relacionar, de pensar y comprender en profundidad, y la inteligencia como lo que miden los tests de inteligencia.

En cada uno de los casos, la definición permite destacar rasgos mutuamente relacionados de la inteligencia y la toma de decisiones que no son accesibles en forma directa ni inmediata, según señala Terré.

El experto, especializado en la disciplina que trabaja con la alteración y trastorno del desarrollo infantil, ha explicado su tesis sobre la potenciación de la inteligencia del niño en edad temprana, en varios libros que ha escrito sobre el tema.

“El análisis de esta teoría en diferentes obras ha surgido fruto de una serie de posibilidades y necesidades al mismo tiempo: posibilidades porque me desempeñaba en una labor investigativa, y necesidades porque la infancia y el soporte del desarrollo infantil como se han dando las etapas, me han permitido centrar una línea de literatura sobre el tema”, dice.

“La idea de escribir ha sido con un fin eminentemente científico. Es necesario escribir temas sobre el desarrollo infantil que sean asequibles y destinados a la comprensión y educación de la familia”.

El Método Point, que creó y sustenta Terré Camacho, es un método diseñado y pensado en la educación y estimulación de niños en edades tempranas, comprendidas entre los cero y los seis años de vida, a través del cual se utilizan diferentes recursos y técnicas de avanzada, se potencia el área del desarrollo infantil, propiciando aprendizajes tempranos y el desarrollo de las inteligencias.

Esto, siempre a juicio de Terré, da como resultado un niño mejor preparado para enfrentar los requisitos de la vida escolar posterior, a la vez que potencia procesos de aprendizajes positivos para su formación.

“Hablarle al niño es importante, pero el reto de educarlo en el contexto de la familia, la escuela y las situaciones actuales se nos hace difícil, entonces, ¿qué mejor elección que escribir con base científica y nivel comprensivo para que la familia entienda la necesidad de educar desde edades tempranas?”

“El educador, cuando lo asume en el contexto de la escuela, tendrá a su vez estrategias y herramientas para diseñar modelos y procesos educativos que permitan el desarrollo madurativo del niño”.

Con más de 24 textos y participación en revistas de ciencias de la educación, con temas como “Educar en regla de tres”, que es un material teórico práctico dedicado al padre de familia, que le permite detectar a tiempo las alteraciones o posibles alteraciones que se dan en el desarrollo del lenguaje del niño, Orlando Terré dirige en España el Laboratorio de Investigaciones del Potencial de Inteligencia Infantil, ubicado en Madrid.

“Los padres de familia han sido un elemento un tanto descuidado a la hora de realizar literatura especializada, y yo vuelvo a retomar el hecho de que es en la familia donde surgen las primeras aprendizajes, donde surgen las primeras necesidades afectivas, emocionales y cognitivas, físicas y motrices, pese a ello, no hay una escuela para padres, sino que tenemos que buscar apropiaciones nuevas, búsquedas de conocimiento y al final es el texto que prefiero escribir: una literatura comprensiva que pueda utilizar como herramienta diaria para la educación de los niños”.

“Hay una línea de pensamiento centrada en todo lo que son los alcances neurológicos que se dan a nivel de la mente, pensamiento, y de base constructivista, porque en el deseo de educar no sólo podemos hablar del niño que aprende, sino también del educador que forma o utiliza la mediación como proceso de intercambio. La familia es un ente participativo, de ella también dependerán muchas cosas”.

TIPOS DE INTELIGENCIA

Según la teoría de Howard Gardner, que Terré utiliza en su libro, existen siete tipos de inteligencia, y asegura que cada individuo es portador de las siete.

Declara que todo individuo puede desarrollar cada inteligencia hasta el nivel más adecuado de competencias y que las inteligencias interactúan entre sí.

Los siete tipos de inteligencia son: lingüística, capacidad para usar la palabra de manera afectiva; lógico-matemática, capacidad para usar los números de manera razonable; espacial, capacidad para percibir de manera exacta el mundo visual-espacial; corporal-kinética, habilidad para usar el cuerpo como medio de difusión de ideas y sentimientos; musical, capacidad de percibir, discriminar, transformar y expresar las formas musicales; intrapersonal, habilidad para conocerse a sí mismo y adaptar las propias maneras de actuar a partir de ese conocimiento e interpersonal, capacidad de percibir y establecer distinciones en los estados de ánimo, las intenciones, las motivaciones y los sentimientos de otras personas.