Quieren conocer hoyo antes de discutir impuestos

Sectores empresariales rechazaron ayer en el Senado la iniciativa de que se discuta un proyecto de ley de reforma tributaria al margen de las estadísticas que expresen la verdadera magnitud del déficit fiscal y de cuánto se propone gastar el gobierno y sin que se conozcan monto y detalles del Presupuesto del 2004.

La actitud del empresariado fue expuesta en una reunión con la comisión de finanzas del Senado, donde también economistas expresaron su desacuerdo con el proyecto de Ley de Reforma de Contingencia Fiscal y Tributaria, presentado por el senador Juan Morales Valerio, representante de la provincia de Hato Mayor, por considerar que el mismo tiende a penalizar el ahorro y a presionar a quienes pagan los salarios: los empresarios.

La reunión en cuestión fue convocada por la comisión de finanzas del Senado para discutir específicamente este proyecto y luego de iniciada los empresarios pidieron su posposición, por considerar que éstos deben entre sí arribar a un consenso antes de hacer una propuesta formal al respecto.

Específicamente, la presidenta del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP), Elena Viyella de Paliza, quien estuvo acompañada del vicepresidente ejecutivo de la entidad, doctor Francisco Castillo, dijo que es una prioridad ahora que se reanude el diálogo y se pueda hacer una realidad en el corto plazo, el acuerdo que negocia el país con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Según explicó, la prioridad al respecto es porque esa sería la manera de que el país obtenga recursos frescos y pueda ver visos de estabilidad.

El CONEP resaltó que hasta ahora nadie conoce el monto del déficit fiscal ni la magnitud de los recursos que se necesitan para resolverlo.

En ese sentido, dijo que es necesario que se defina cuáles son las necesidades, para entonces establecer qué cantidad de recursos requiere el gobierno y cuáles podrían ser las fuentes para recaudarlos.

Esto implica, según dijo, definir qué recursos se van a necesitan en el marco del Presupuesto del 2004 y en qué se van a gastar los recursos.

El CONEP abogó por una reforma fiscal global integral, a tono con los compromisos hechos por el gobierno con el FMI.

La posición del CONEP fue respaldada por la Asociación Nacional de Distribuidores de Vehículos (ANADIVE), al agotar un turno.

ANADIVE expresó que es necesario que los empresarios conozcan qué sacrificio está en disposición de asumir el gobierno ante el déficit fiscal y en qué se sacrificaría el sector privado. Abogó porque al respecto se hagan propuestas serías.

El CONEP resaltó también que actualmente hay otras iniciativas, adicionales a ésta, sobre reforma fiscal, entre ellas una que proviene de un grupo de economistas asesores del Poder Ejecutivo y la auspiciada por la Secretaría de Finanzas.