Rafael Molina Morillo – Mis buenos días

[b]Las batallas de marzo[/b]

Al conmemorarse hoy un nuevo aniversario de la batalla del 30 de Marzo de 1844, conviene recordar también las otras gestas que direon lugar al nacimiento y la reafirmación de la nacionalidad dominicana. Me refiero a la batalla de Azua, el 19 de Marzo, y al propio episodio de la declaración de Independencia, en una de las puertas de la antigua muralla de Santo Domingo.

Los hisotiradores no se han puesto definitivamente de acuerdo en cuánto a cuál fue la cuna de la República, si la Puerta del Conde o la Puerta de la Misericordia. Como tampoco en cuanto a la fecha de ese suceso, si fue el 26 o el 27 de Febrero. Pero eso no tiene importancia. Lo que cuentan son los hechos, no los detalles.

Sin Azua y sin Santiago de nada hubieran valido los sacrificios de Febrero y los riesgos que corrieron los Trinitarios en la preparación de la hazaña. De manera, pues, que debemos honrar a los heroes de estas batallas con la gran veneración, como verdaderos próceres de la República.

Que ondee hoy la bandera nacional, no solo en Santiago, sino también en Azua, En Santo domingo y en todo el país, como homenaje de recordación y respeto a quienes nos legaron los fundamentos de la Patria que todavía hoy estamos tratando de construir.