Rafael Tufiño, mis memorias sobre papel

POR AMABLE LÓPEZ MELÉNDEZ
En los cálidos espacios de Galerías Prinardi, localizada en la Ave. Luis Muñoz Rivera 500, Condominio El Centro l, 14-A, Hato Rey, San Juan, Puerto Rico, hemos tenido la oportunidad de ver la muestra titulada “Mis Memorias sobre papel”, admirable colección compuesta por más de 70 obras, entre grabados, dibujos, collage, bocetos, serigrafías, carteles, acuarelas, pinturas, esculturas, textiles, y fotografías del reconocido maestro de la plástica puertorriqueña Rafael Tufiño(1922).

Curada con esmero por Andrés Marrero y Nitza Tufiño, esta exposición nos depara la irrepetible ocasión de apreciar una parte significativa del tesoro más íntimo y familiar del “pintor del pueblo” de Puerto Rico. Escenarios, registros, figuraciones, historias, iconos populares, recuerdos, divertimentos, objetos, abstracciones e imágenes como carísimas y evocadoras resonancias personales.

Tesoro pleno de hallazgos estéticos que destellan con sutileza y gracia inevitables, tales como “Sin título”(collage, 19 de octubre de 1968), “Sin título”(acuarela,1970), “Mujer reclinada”(linografía), “Felicidades”(acrílico/cartón), “La fiesta del Acabe”(grafito/papel), “Actriz ciega en una película de López Neris”( grafito y tinta/papel), “Casimiro”(lápiz de color/papel), “La beatician Ada”(tinta/papel, “En la cuerda floja”(mixta/papel), “La noche de Don Manuel”(marcador/papel), “Sin título”(óleo/tela, 1990) y “Alrededor del mundo en menos de 80 días”(collage).

Patrimonio fascinante de valor inestimable que había permanecido celosamente guardado por el maestro Tufiño en sus talleres de San Juan y Nueva York durante más de 50 años y que ahora los avisados curadores han hecho resplandecer en los palpitantes espacios de Prinardi.

En “Mis memorias sobre papel” los curadores han integrado algunas de las obras que formaron parte de la exposición “Mis memorias grabadas”, presentada por Tufiño en el mes de marzo del 2003 en El Taller Boricua de Nueva York. En su importante ensayo para el catálogo de dicha exposición, la antropóloga e historiadora de arte puertorriqueña Judith Nieves Lacomba sostiene que: “La temática de Mis memorias grabadas, analizadas en conjunto, son un recuento histórico y antropológico de la sociedad puertorriqueña desde mitad del siglo XX hasta hoy. Con su primer grabado, El cortador de caña(1950-51), Tufiño nos cuenta sobre la actividad económica principal del país para la época y describe la vida del trabajador de la caña.

Luego la serie El café (1954), donde ilustra la vida del campesinado, con Las Plenas (1953-1955), apoya la música popular, en Danza negra (1958), ilustración del poema de Luis Palés Matos, hace una alabanza pictórica a la negritud. Nos presenta el campo en Los magüeyes(1964), la ciudad en Café Cyrano (1963), la mujer sensual, Bárbara(1960), la mujer madre, Arrullo(1963).

También deja grabadas por medio de la serie de Los Taínos, producida en la ciudad de Nueva York en los 70, las luchas y el esfuerzo del puertorriqueño que emigra para conservar su historia y cultura. Adjuntas, Lares, San Juan, Nueva York, pobreza y progreso, ciudad y campo; sus gentes, nuestra gente, el puertorriqueño que trabaja, que se alegra y se entristece, sus ansiedades, anhelos, logros y esperanzas, todo queda grabado en la memoria de Rafael Tufino”.

Mientras que en el texto de presentación del hermoso catálogo que soporta la exposición “Mis memorias sobre papel”, el reconocido crítico de arte dominicano Abil Peralta Agüero sostiene que: “Como exponiendo la nomenclatura y atmósfera de toda su anatomía espiritual en cada una de estas íntimas y personales expresiones visuales, Rafael Tufiño nos habla en el lenguaje de la oralidad visual con el acento del que sabe hablar de la fluidez de la línea; nos escribe con la seguridad y claridad de un gramático que sabe escribir a través de la signología y la caligrafía de la línea, el tiempo, el espacio y la conciencia de ser artista”.