RD, con Cafta o sin él

POR ENRIQUILLO RIVAS S.
Desde agosto del pasado a±o se comenzó a despejar el velo de ignorancias que cubría a la opinión publica del país respecto a lo propuesto en el llamado DR-CAFTA así como también a lo incluido en su texto final que después de cierto tiempo comenzó¾ a fluir hacia quienes deberían estudiarlo y aceptarlo, es decir; productores e industriales. Para cerrar con broche de quien sabe que material, el poder legislativo debe ratificarlo y su promulgación por el Ejecutivo.

Mientras tanto, por un lado la Cámara Americana de Comercio y los coalicionados de zonas francas hacen uso de su innegable derecho a promocionar lo que mejor les conviene, mayor comercio de norte a sur y nuevas estrategias para enfrentar un orden mundial mercantil diferente, alborotado por el fabril hormiguero asiático, el despertar ruso-ucraniano, más la reactivación suramericana encabezada por Brasil y Argentina. En otro orden, resulta llamativo el hecho de una embajada en la RD tratando de agarrotar inusual y abiertamente a los medios de expresión del país, sugiriendo, matizando respecto a un tratado que para nosotros resulta halado de las greñas, y para ellos de vital importancia compensatoria a terribles déficits comerciales.

Luego de diecisiete sesiones de pujos, a un a±o del aborto nuestro, el famoso DR-CAFTA ha sido ratificado por solo tres de los siete países que lo proponen. Demasiados se extrañan del porque los legisladores estadounidenses no terminan de convencerse de las bondades que les aseguraba su Presidente por boca del señor Zoellick.

También muchos se rascan la cabeza leyendo informes del Banco Mundial, de la FAO, CEPAL, Naciones Unidas y su PNUD. Estos comentan las desigualdades que afectaran a los agricultores de naciones en desarrollo ante los generosos subsidios de los ya desarrollados. Reiteran que la pobreza comienza o termina en la agricultura. Claramente anotan que la competitividad va primero que un comercio libre, sin aranceles.

Del modelo mejicano llama la atención el doblado incremento de millones de sus trabajadores emigrando ilegalmente a los EUA luego de su TLC. Hondureños victimas del arrozazo importador que los saco de mercado.

Unos se preguntan si Panamá a× n sin tratado, Colombia, Ecuador, Perú y otros con menor potencial que Brasil y Argentina, si estos por no tener la prisa que recomiendan los tremendistas, se suicidaran o pasaran a la pobreza extrema por el simple hecho de tomarlo con calma revisando tema por tema, renglón por renglón en lo concerniente a agricultores que fundaron y alimentaron sus respectivos países.

Ha llegado el momento de preguntarse +Si los norteamericanos posponen el tratado, que pasara?, Me atrevo a contestar que Mucho mejor! Puesto que tendremos tiempo de avanzar mas en los compromisos con el FMI. La Reforma Fiscal podrá ser estudiada, consensuada y aplicada de manera realista y prudente, sin presión de elecciones congresionales. Sabremos mejor de donde saldrán los cuartos que necesitamos.

Los productos sensibles como arroz, azúcar, leche, cerdos, pollos, serán mejor ponderados y ecualizados. El tema competitividad podrá ser real y efectivamente comprendido e iniciada su aplicación. La OMC podrá adelantar más en su búsqueda de equilibrio sobre subsidios que en Doha hicieron teoría, faltando la práctica.

También algún Embajador podrá tomar nuevos aires Internacionales promocionando con enérgico e impávido estilo nuevos tratados o, ser designado jefe o consultor especial del Departamento de Comercio de su país. Pudiendo estar seguro que aquí nunca le olvidaremos.

Mientras tanto, valga reconocer la dedicación y mesura del Senado nuestro en la discusión y estudio de los temas del RD-CAFTA, sus efectos buenos, regulares o malos sobre determinados sectores productivos del país.

No menos participativa y eficiente ha sido la ayuda de los medios de comunicación al aportar tiempo y espacios destacando opiniones favorables o no respecto al TLC. Se aprecian editoriales recientes sublimes por su rectitud, ponderados en notorio contraste con la indelicada arrogancia de uno que otro transeúnte mercantilista.

No podemos dejar de mencionar la excelente labor de información económica de profesionales como Bernardo Vega, Hugo Guiliani, Roberto Despradel, F. Eman Zadé a quienes distingue el hecho de estar vinculados a la diplomacia regional y sin embargo han sabido ser sobrios expositores de las imperfecciones del CAFTA.

Economistas como Federico Cuello, Ceara Hatton, José Luis De Ramón y otros que puedo olvidar, no han titubeado en ser verticales en sus consideraciones respecto a las inequidades del tratado.

En resumen, es tiempo de reflexionar si Dios nos cuida concediéndonos la oportunidad de aprovechar el tiempo para enmendar las imprudencias que sugestión y egoísmos permitieron que en unos cuantos días de un primer trimestre del pasado a±o (2,004) se jugara con el destino de nuestros agricultores y otros sectores productivos merecedores de mejor suerte para adecuarse a nuevos tiempos. Sin estas prisas que los han mantenido inseguros y desesperanzados.