RD con un IDH hidrocefálico

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POR CARMEN CARVAJAL
Para reconstruir el modelo social, económico e institucional actual, la República Dominicana debería aplicar unos fundamentos basados en el desarrollo humano, que amplíen la capacidad de elección de las personas y que aumente las libertades por la vía de la reducción de las privaciones.

La propuesta la hace el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PUND) en su “Informe Nacional de Desarrollo Humano República Dominicana 2005”, en el que se analiza la evolución socioeconómica del país durante las dos últimas décadas y se plantean las expectativas de cara al futuro.

“La pobreza, el desempleo, la falta de educación, de salud, de nutrición, el hambre, el clientelismo, un estado de derecho defectuoso e incompleto, entre otras, son privaciones que reducen las posibilidades de elección de las personas”.

El estudio, elaborado por un grupo de expertos bajo la responsabilidad del economista Miguel Ceara Hatton, encargado de la Oficina de Desarrollo Humano del PNUD, ha causado roncha en algunos sectores, especialmente en el empresariado, por la forma cruda en su análisis y por las conclusiones a que llega, respecto a las causas de que la pobreza mantenga los elevados niveles de incidencia en el país, y por la forma en que los dominicanos hemos desaprovechado décadas de crecimiento económico para resolver problemas vitales que eleven el índice de desarrollo humano.

“La escasez relativa de desarrollo humano es el resultado de la combinación de una actitud  rentista, depredadora y la falta de compromiso y solidaridad de una élite política, económica y social que ha buscado una rentabilidad de corto plazo sin un proyecto nacional que sea socialmente incluyente”, señala, tras citar que la falta de recursos no ha tenido nada que ver en este estado de cosas, puesto que el país ha reportado el mayor crecimiento de la región durante los últimos 50 años.

Este párrafo, en la introducción de un informe de 376 páginas, molestó sobremanera a los empresarios quienes, por boca de la presidenta del Consejo Nacional de la Empresa Privada, Elena Viyella de Paliza, estimaron que la pobreza se debe “a la falta de un Estado de  derecho y a la Justicia ineficiente que paralizan la inversión, la falta de transparencia y la política partidarista que muchas veces antepone el interés partidario y personal, al nacional”.

En cuanto al índice de pobreza, República Dominicana tiene un índice superior, 13.7%, que el promedio de América Latina, de 11.3%, ya que la mayoría de sus indicadores muestran un desempeño inferior al promedio. En la región ocupa el lugar 15 de 24 países analizados.

A nivel global el país ocupa el lugar número 26, de 94 naciones en desarrollo.

También, el promedio de los indicadores de equidad y potenciación de género del país son inferiores al promedio de América Latina.

EL INDICE REGIONAL

El Informe Nacional de Desarrollo Humano establece el posicionamiento en el índice de desarrollo de las diferentes región del país. Partiendo de la media ponderada por población del desarrollo humano, que es de 0.549, cuatro de las nueve regiones en que se divide el país están por encima, y las otras cinco, por debajo.

Las cuatro primeras, que concentran el 67 por ciento de la población, son el Distrito Nacional, el Nordeste, Norcentral y Valdesia. Las otras cinco, con el resto de la población e índice por debajo del promedio nacional, son El Valle, Enriquillo, Cibao Central, Noroeste y Este.

El informe cita que la mayor brecha entre la mayor y menor esperanza de vida es de 5.8 años; la de la tasa de alfabetización es de 30% y la de matriculación combinada es de 3%.  En relación a los ingresos, la mayor diferencia está entre el Distrito Nacional y Enriquillo, cuyo ingreso promedio representa el 38% del DN. Tres de las regiones tienen mejor desarrollo humano que ingresos, lo que demuestra mejor aprovechamiento del crecimiento, siendo la más destacada el Cibao Central.

El informe estima el índice regional, utilizando los parámetros internacionales, sacando la variable “un nivel de vida digno”, que es medida por el PIB per cápita, que permite medir los valores regionales dominicanos con los del mundo en educación y salud.

De acuerdo a esta comparación, El Valle es la región dominicana con menor índice de desarrollo, que con 0.383, ocupa el lugar 173 de 177 países, por debajo del promedio de Africa Subsahariana, de los países con desarrollo humano bajo y Haití.

El  Distrito Nacional, en cambio, con un promedio de 0.863, se ubica dentro de los países de desarrollo humano alto, en la posición 34, por encima del promedio latinoamericano y caribeño y de países como Argentina, Chile, Costa Rica, superada en la región únicamente por Barbados.

En cuanto al índice de pobreza, que mide el nivel de privaciones, el promedio nacional es de 12.8%, y las regiones con más privaciones son Cibao Central, Enriquillo, El Valle y Noroeste.

 El índice de pobreza humana más bajo lo tiene el Distrito Nacional, con 10%, lo que ubica esta región en la posición 15 de 95 países, ligeramente mejor que el promedio de América Latina y el Caribe, que es de 11.3%.

El peor índice es nuevamente El Valle, con 20.7%, ocupando el lugar 42.

EL IDH EN RD

Para medir el Indice Desarrollo Humano (IDH) se han establecido varios indicadores, entre los que figura este, que mide las libertades y oportunidades de las personas; el Indice de Pobreza Humana, que establece las privaciones; el Indice de Desarrollo Relativo de Género, las oportunidades según el sexo y el Indice de Potenciación de Género, que mide el nivel de empoderamiento de las mujeres en la esfera política y económica.

El estudio del PNUD establece que el IDH en República Dominicana ha mejorado en el tiempo, pero en forma volátil por décadas, y a una velocidad menor que como ha hecho el PIB, a menor velocidad que los demás países y se mantiene a un nivel inferior al promedio de América Latina.

Como ejemplo de la forma en que ha sido desaprovechado el crecimiento económico para mejorar el IDH, el informe cita el hecho de que en el 2002 el país ocupaba el lugar 98, de un total de 177 países del mundo.

Sin embargo, al calcular la posición según el PIB per cápita, debía ocupar  71, es decir, 27 posiciones de diferencia.

 Esta tendencia, que posiciona mejor al país por el producto per cápita que por el IDH, se ha agudizado con el tiempo, “lo que demuestra que ha habido un desaprovechamiento del uso de la riqueza nacional para mejorar el bienestar de las dominicanas y los dominicanos”.

Para el año citado, el país estaba en la posición 13 respecto a las naciones que menos aprovechan su crecimiento.