RD necesita mejores recursos humanos

Por MARIEN ARISTY CAPITAN
La República Dominicana nunca será capaz de competir con otros países mientras no cuente con una fuerza laboral capacitada, algo que está muy lejos de suceder si se toma en cuenta que los jóvenes que cumplen la mayoría de edad tienen un promedio de ocho años de escolaridad.

Con este planteamiento el rector del Instituto Tecnológico de Santo Domingo y el presidente de Acción para la Educación Básica (EDUCA), Miguel Escala y Juan Tomás Tavares Kelner, respectivamente, hablaron ayer acerca de la necesidad de que se inviertan más recursos y más esfuerzos en el sistema educativo dominicano.

Pero Escala advirtió además que los niños en desventaja por una mala educación son candidatos seguros a ingresar en las filas de los delincuentes que entorpecerán la sana convivencia e incluso el clima de tranquilidad que es vital para el turismo, que es una de las actividades más competitivas del país.

Para luchar contra esto, EDUCA ha creado el “Consorcio Espacios para Crecer”, una iniciativa que busca mejorar el rendimiento de los estudiantes y evitar que deserten de los centros educativos.

Este proyecto fue presentado ayer a un grupo de empresarios con el objetivo de que apadrinen alguno de estos centros en los que los niños reciben tutorías en grupo, tal como lo explicó Tavares Kelner.

Al explicar por qué decidieron crear estos espacios, Tavares Kelner se refirió a la gran tragedia del sistema educativo por el hecho de que los jóvenes de 18 años pasen once inscritos en los centros educativos pero sólo tengan un promedio de ocho años de escolaridad.

Lograr que los niños y jóvenes se mantengan en la escuela es, a juicio de Tavares Kelner, uno de los grandes retos de la sociedad dominicana. Y este es, junto a la erradicación del trabajo infantil, el objetivo de estos centros.

Al hablar de los resultados la directora ejecutiva de EDUCA, Aida Consuelo Hernández de Bonelly, resaltó los siguientes: se ha conseguido que el 85% de los asistentes mejoren sus calificaciones, se mantienen en la escuela, reducen los índices de repetición y el 15% ha sido promovido antes de que termine el año escolar.

En la creación de estos centros EDUCA ha contado con la cooperación de entidades tales como la Universidad Nordestana, el Instituto Dominicano de Desarrollo Integral (IDDI), Entrena, Plan Dominicana, Visión Mundial, Fundación Pringamosa, Asociación de Samanenses Ausentes, Aide-Et-Action y Fundazúcar, entre otras.

La ponencia principal de esta presentación fue pronunciada por Miguel Escala, quien resaltó que el objetivo del consorcio es apoyar iniciativas educativas innovadoras  dirigidas a los niños y adolescentes desventajados socialmente.

Haciéndolo, manifestó Escala, se está combatiendo un fenómeno que el rector bautizó como “calentamiento educacional” y que no es más que el efecto que el nivel educativo surte sobre la competitividad: a mayor incapacidad a nivel macro de una fuerza laboral maleducada, menor será el índice de competitividad del país.

Las consecuencias de este calentamiento son nefastas puesto que, a juicio de Escala, los niños con baja escolaridad son pueden convertirse en delincuentes.

Tras indicar que la eliminación del analfabetismo y la generalización de una educación básica de calidad son un acto de justicia social y una acción estratégica imprescindible para apoyar la competitividad nacional, Escala apuntó que de esto también dependen el crecimiento económico y el desarrollo sostenible.

Pero para mejorar la educación, advierte Escala, hay que aumentar y eficienciar la inversión en Educación. “Hay que distinguir entre las perspectivas estratégicas y la incremental-ingenua. En esta última, hacemos más de lo mismo, aumentamos el gasto público y ejecutamos ese gasto sin pasión, permitiendo que a fin de año se pase el cepillo y se recoja lo que la ineficiencia no permitió que se gastara”, dijo Escala al tiempo de agregar que la ciudadanía debe monitorear los gastos.

Asimismo, Escala dijo que es necesario que se invierta en el reclutamiento, selección, capacitación y planificación de los hombres y mujeres que gestionarán el sistema educativo en todos los niveles. Debe tratarse, apuntó Escala, de un liderazgo con pasión y capacidad para incidir en la conquista de la calidad.