RD+Simple

La República Dominicana ocupa la nada favorable posición número 102 entre 190 en el índice general de facilidad de hacer negocios del Banco Mundial (BM). El costo de hacer negocios se puede medir en dinero o en tiempo. Cuando la variable crítica es el tiempo, es frecuente que inversiones planeadas no se ejecuten.
Varios países latinoamericanos están mejor situados que nosotros. México ocupa la posición 54, Colombia la 65, Costa Rica la 67 y Perú la 68. Es notoria la relación de los gobiernos que manifiestan rechazo a la economía de mercado y el costo de hacer negocios. Argentina ocupa la posición 119, Nicaragua la 132 y Venezuela la 188.
Acaba de presentarse el diagnóstico del Consejo Nacional de Competitividad (CNC) que determina que el costo generado por 1,873 trámites identificados le cuesta a la economía RD$197,164 millones (5.4% del PIB). El CNC indica que el país tiene el potencial de reducir estos costos en RD$140,392 millones.
El reto del CNC es lograr que el país pase del diagnóstico -que es un enorme buen primer paso- a destruir burocracia. No será tarea fácil. Técnicamente se requiere la construcción de un marco legal expedito, que tenga poder para que las mejoras que se decidan, se implementen. En adición, se requiere un buen diseño y una mejor aplicación de nuevos trámites menos pesados. Esta es una parte compleja, pero fácil. Con ella estaríamos diseñando el cascabel. Como en la fábula, el problema va a ser ponérselo al gato.
Porque donde el proceso encontrará mayores dificultades es en lograr la pérdida de control del estado sobre la sociedad que se manifiesta en la burocracia. Políticamente, simplificar trámites significa quitar poder (y fuentes de corrupción) a la burocracia estatal. Y en el mejor uso de las atribuciones de la burocracia, las más de las veces los burócratas solo tienen que negarse a colaborar, para hacer imposible cualquier cambio.
Ojalá lográramos mejorar el proceso de trámites. Si lo lográramos, lamentablemente tendríamos solamente una parte de la batalla ganada. Porque nuestro bajo ranking del BM está muy afectado por la dificultad existente en hacer que los contratos se cumplan. En este criterio ocupamos la posición149 de 190. En esto coincide el Banco Mundial con el World Economic Forum, que otorga al país la posición 99 (de 140) en cuanto a la calidad de las instituciones.
Para superar estos retos se necesitan cambios institucionales, sobre todo a nivel de la justicia y los procesos de gasto público.
Le deseamos el mayor de los éxitos al CNC, por el bien del país. Y exhortamos al Estado revisar con igual rigurosidad las mejoras posibles en institucionalidad.