Reacción positiva ante Trump fue más rápido de lo esperado

23_11_2016 HOY_MIERCOLES_231116_ Economía2 E

Jeremy Hale, responsable de la estrategia global macroeconómica de Citi, cree que el mercado ha reaccionado positivamente más rápido de lo que esperaba ante la victoria electoral de Donald Trump, pasando de ponerse en lo peor a descontar la victoria republicana como una buena noticia para la bolsa.
“Me sorprendió lo que se acortaron los tiempos. Nosotros habíamos escrito ya (en Citi) que, en el caso de que Trump resultara electo, la primera reacción del dólar sería debilitarse, pero cuando los mercados se dieran cuenta por dónde iban sus líneas políticas, éstos se volverían de nuevo algo más positivos respecto al dólar”, expresó Jeremy Hale en una entrevista para el diaro español El Economista.es.
Y agregó: “Lo que no esperábamos es que todo ello sucediera en el mismo día. Es lo mismo que lo que sucedió con la deuda pública americana. Esperábamos una reacción de caída de las rentabilidades, como es lógico, pero el mercado rápidamente se reequilibró solo. La percepción que tengo es como si el mercado estuviera constriñendo mucho los tiempos, algo muy difícil para los inversores; y ahora el largo plazo ha pasado a ser la próxima semana. Y el súper largo plazo ha pasado a ser el mes siguiente. Esto lo hace todo mucho más difícil. Y esto es lo que realmente me sorprendió del pasado 9 de noviembre”.
Aclaró que en sus previsiones siempre fue en el caso de que Donald Trump ganara las elecciones, “aunque creo que su proteccionismo se irá moderando”.
“El Partido Republicano le moderará o eso espero, al menos. De lo que yo hablo es de estímulos fiscales o de un aumento del gasto en infraestructuras, algo que dirige a la Reserva Federal a subir los tipos de interés, aunque no veremos muchas más de dos o tres alzas (en el precio del dinero) el próximo año”, comentó.
– La inflación se ha convertido en la nueva realidad desde hace una o dos semanas, ¿no cree?
En cuanto a los recientes aumentos de precios en Estados Unidos, aclara que no comparte la idea de inflación o trumpflación, y explica que “las luces de una subida de inflación provienen más bien de la caída de los bonos. No es una inflación real, sino más bien un shock en los precios”.
En cuanto a la situación de la Eurozona, prevé que el Banco Central Europeo comprará unos 80.000 millones de euros hasta marzo “y debemos esperar a ver qué dice en la reunión de diciembre cuando podrían anunciar que no van a extender el programa”.
“Si no anuncia nada, sin embargo, esto va a ser un gran shock para los mercados. Nuestra expectativa es que el tapering se inicie en marzo llevando al BCE a comprar 60.000 millones de euros al mes”, advierte.
Agregó que los inversores fuera de la Unión Europea esperan una extensión (del programa de compras), pero no es algo que les preocupe ni que tampoco sepan estimar en cuánto tiempo podría reducirse el QE”.
¿Sólo les importa entonces que siga (el BCE) imprimiendo más dinero?
Aunque dijo que preocupa que el BCE siga imprimiendo dinero, aclara que es complicado saber cuánto puede reducir las compras. “La UE es mucho más débil ahora de lo que era.