Reanudan debate clonación en ONU

NACIONES UNIDAS (EFE).- La batalla para la elaboración de una convención internacional que prohíba la clonación humana se reanudó ayer en la Asamblea General de las Naciones Unidas en medio de profundas divisiones entre los países miembros.

   Si bien todos los Estados miembros están de acuerdo en prohibir la clonación humana con fines reproductivos, existen divergencias sobre su uso con propósitos terapéuticos o de investigación.

   En un frente del debate se encuentra Costa Rica, apoyada por EEUU y otros 60 países, entre ellos Chile, Honduras, Nicaragua y Panamá, que han presentado un proyecto de resolución que pide que se elabore “urgentemente” una convención se prohíba cuanto antes todo tipo de clonación humana.

   El documento reconoce que la clonación humana, independientemente de su finalidad, es incompatible con el respeto debido a la dignidad humana, y expresa que hay otros campos para la investigación científica con motivos médicos, como la biotecnología y la genética.

   La propuesta, sin embargo, cuenta con la oposición de una veintena de países, entre ellos, Bélgica, el Reino Unido, China, Japón, Corea del Sur y Singapur, favorables a la investigación con embriones humanos para propósitos médicos.

   Como líder del frente adversario, Bélgica presentó otra propuesta de resolución para la elaboración de una convención que prohíba la clonación humana con fines reproductivos, pero que permita la investigación en esa área con propósitos terapéuticos.

   En el texto, se prohíbe la clonación reproductiva “sin excepción alguna”, pero cuando se trata de investigar remedios para enfermedades como el Alzheimer o el Parkinson, abogan para que los Estados que ratifiquen la convención puedan escoger entre tres opciones.

   Estas son: prohibir la clonación con estos fines médicos, declarar una moratoria o regular el asunto en sus legislaciones nacionales, lo que implica el establecimiento de controles “estrictos”.

   La mayoría de países que han expresado su opinión está a favor de la prohibición de la clonación humana en todas sus dimensiones, mientras que los países de la Unión Europea, a excepción de Italia y Portugal, son mayormente partidarios de permitir la clonación con fines terapéuticos.

   La Asamblea General, que discute la cuestión en la Comisión de Asuntos Legales, afronta también la pasividad de muchos países que no se han pronunciado, entre ellos los de la Conferencia Islámica, dadas las implicaciones éticas y religiosas del asunto.

   De la postura que asuma el mundo árabe y musulmán dependerá en gran medida el resultado final del debate, así como del acercamiento de posiciones entre Costa Rica y Bélgica, por lo que se predice que la votación de una resolución se podría posponer hasta el año que viene.

   El ministro de Exteriores de Costa Rica, Roberto Tovar, indicó que su proyecto de resolución “respalda el desarrollo de la ciencia con principios, dentro de límites éticos”.

   “La clonación reduce al ser humano a un simple objeto de producción y manipulación industrial”, puntualizó.

   Por su parte, el representante de Bélgica, Marc Pecsteen, dijo que la propuesta costarricense no dista de la suya, ya que ambos países proponen una convención “que prohíba categóricamente la reproducción clónica de seres humanos”.

   Sin embargo, su resolución propugna que se puedan mantener las investigaciones científicas con embriones humanos con el objeto de curar enfermedades graves que afectan a millones de personas en el mundo.

   El embajador británico, Emyr Jones Parry, cuyo país permite la clonación terapéutica desde 2002, pidió a los Estados que secunden la propuesta belga, bajo la convicción de que puede ayudar a tratar “enfermedades degenerativas incurables”.

   El controvertido debate de la clonación, que durará hasta el viernes, con pocas posibilidades de que se adopte una resolución, se ha reabierto en un momento que coincide con el cierre de la campaña electoral en EEUU.

   El asunto se ha convertido en un arma política entre los candidatos presidenciales. Mientras que el actual presidente, George W. Bush, se opone rotundamente a la clonación terapéutica, su adversario demócrata, John Kerry, la apoya.

   El propio secretario general de la ONU, Kofi Annan, manifestó hoy que los países deben discutir la cuestión, pero que a nivel personal, “estoy a favor de la clonación terapéutica”.