Recordemos la reforma protestante

POR LUZ MARÍA ARIAS
A 487 años de la Reforma Protestante, podemos recordar con alegría y satisfacción que el Fray Reformador Martín Lutero, a través de su testimonio, ministerio y obra en el campo de la teología y otros, dejó una rica herencia a los cristianos de todos los tiempos. Entre esas cosas tenemos:

1-El descubrimiento de la Fe Evangélica, bíblicamente hablando.

2-El redescubrimiento de las Sagradas Escrituras del Antiguo y Nuevo Testamento, como de la doctrina cristiana.

3-El redescubrimiento del perdón y la salvación por la gracia a favor de Dios.

4-La lectura y estudio de la Biblia en lengua del pueblo.

5-El derecho de interpretar la Biblia aún por la persona más sencilla.

6-La afirmación de la libertad de conciencia la cual está sometida únicamente a la palabra de Dios.

7-El matrimonio, el cual una más a las familias, pues los pastores van a las comunidades con su familia, trabajan, visitan los templos siempre acompañado de su familia, esto es un gran ejemplo para las familias dominicanas.

A 487 años Lutero está presente cuando nos habla en el catecismo mayor de “Dios” y de los “Ídolos” cuando hablamos acerca de Dios en nuestra realidad denunciando la lógica perversa de las políticas económicas neoliberales viendo claramente las riquezas como “el ídolo más frecuente en la tierra”.

Encontramos también a Lutero en la Cruz de Cristo, cuando vemos al pueblo que en medio de tantas dificultades de tanta pobreza, ahí está siempre la solidaridad y salvífica presencia de Cristo, porque en la fuerza de la Cruz y de la Resurrección de Cristo es que tenemos resistencia y perseverancia frente a las injusticias, a los fracasos, a las aflicciones y cuando la esperanza desfallece, la Fe le hace renacer.

Recordemos a Lutero cuando nos dice que la Iglesia no debe tener privilegios, que ya no más eso de Iglesia-Estado, no viviremos ya jamás aquella alianza tan cruel y subyugadora como fue la cruz y la espada. Ahora la Iglesia debe ser servidora, el Estado y la política deben defender a los pobres y mantener la justicia. Lutero se preguntó “como puedes alcanzar un Dios misericordioso” y llegó a la conclusión de que se alcanza por medio de “Jesucristo” “por la Gracia” y de la única manera “La sola Fe” por eso el justo por la fe vivirá (Rom. 1, 175).

El gran Reformador se equivoco varias veces, como humano que era, pero nunca podemos decir que se equivoco por omisión pues actuó en todas las áreas de economía, en lo social, eclesial y político, siempre con su convicción evangélica.

Lutero apreciaba mucho el tema de la libertad cristiana, se refería a la libertad autentica, la libertad a partir de Dios, nos enseña que la Fe en Cristo es lo que nos lleva a hacer obras de amor para el prójimo.

Creo, que quien haya estudiado y leído a Lutero no puede tomar partido por la mentira, ni la opresión, ni por la injusticia. Son miles y miles los cristianos que han comprendido y han analizado todas las perversiones autoritarias del mensaje y la acción de la Iglesia a lo largo de los siglos. Ya sea releyendo a Lutero o directamente leyendo el Evangelio.

Un saludo a todas las Iglesias Evangélicas en ocasión a celebrar un aniversario más de la puesta en circulación de las 95 tesis en 1517 del Gran Reformador Martín Lutero; Felicidades.