Reformas urgentes
El Presidente debe eliminar el monopolio del transporte

En su diálogo con los directores de medios de comunicación escrita, el presidente Leonel Fernández, el jueves diez del presente mes, expuso la gravedad del momento mundial financiero por la villanía de la especulación de los crudos, conforme referí en mi entrega de ayer a HOY.

Para completar el ciclo que urge renovar en la sociedad dominicana para encaminarla por el sendero correcto y con los pasos precisos, el presidente Leonel que tiene el consenso de sus paisanos en un 54%, el Congreso y los sectores productivos que aguardan de su persona su encaje en el reto de la competitividad, debe y tiene que eliminar el monopolio del transporte de guaguas, carros de concho y transporte de mercancías, una retranca para el progreso que requiere el país hoy.

Es totalmente inadmisible que una empresa no disponga del albedrío de adquirir un camión para transportar sus mercancías porque FENATRADO se lo prohíba, violando descarada y groseramente la letra D, título II, sección I, de la Constitución de la República que prohíbe el monopolio, y lo que es peor, que los gobiernos pasado y presente lo toleren, convirtiéndose en aliado involuntario de lo inconstitucional. Y así las guaguas que FENATRANO y CONATRA impiden por la violencia que por ejemplo el suscrito decida comprar un autobús y ponerlo a trabajar en una ruta, porque o lo queman, o lo destrozan a pedradas.

Eso no debe y puede seguir siendo, porque atenta contra la libre empresa y el espíritu medular de la globalización. El presidente Leonel debe y tiene que agilizar el tren Santo Domingo-Cibao, para eliminar la mojiganga y ñoñería inconstitucional de FENATRADO, economizar una millonada en carburantes, piezas de repuestos y llantas, anunciar ese inicio el 16 de agosto próximo y dar el primer picazo con un cerón de “cuartos” insitu, iniciando el tren al Cibao hacia el Este y hacia el Sur.

El Presidente tiene que anunciar esas y otras iniciativas para conjurar y superar retos terribles que o los superamos todos o nos aplastarán a todos.