Reformistas: ¡a la carga, a pasos de vencedores!

Hoy el PRSC proclama a Luis Abinader, decisión responsable y estratégicamente correcta para relanzar un reformismo anestesiado por el aplastamiento del PLD. Conviene hacerlo avalándose en la frase tituladora de esta colaboración, frecuentemente recurrida por Balaguer para arengar las serenas voluntades reformistas.
La frase aludida está revestida de precedentes históricos heroicos al haber sido lanzada originalmente por la oficialidad del ejército independentista suramericano en la batalla de Ayacucho (Dic/1824) que puso fin al colonialismo español sobre nuestros territorios.
Ahora se trata de poner fin a manejos inadecuados e irresponsables en conducciones gubernamentales.
A actitudes predestinantes de gobernantes que regodean poder, olvidándose que están para servir a gobernados; de arrogancia y prepotencia resistentes a someterse al imperio de leyes que simuladoramente propician para utilizarlas como recursos mediáticos. A indolencias e inescrupulosidades en manejos de recursos mediante descarados actos de corrupción e impunidades. A hipertrofia consecuente de burocracias cuyos empleados y organismos compiten obstaculizando servicios que deben prestar a la ciudadanía. A 14 años ininterrumpidos de fiscalidad deficitaria, consumiendo las recaudaciones en cargas fijas, improductivas y privilegiadas. A gestiones que solo miden cuánto se gastó, prescindiendo de resultados y calidad. Al montaje económico especulativo estimulado por gobiernos que pagan intereses elevadísimos, distorsionando mercados financieros, para atraer recursos suplidores de déficits que pudieron dejarse privadamente activando economía productora de bienes y puestos de trabajo. A años de reformas fiscales que disfrazan sobrecargadas tributaciones estimulantes de informalidad y evasión; de endeudamientos progresivos hipotecantes de la nación; de hipocresías, pregonando criterios como competencia y competitividad pero fijando precios de energía, transporte y combustible. Años de caóticos desordenamiento territorial y ambiental. De políticas sociales inefectivas: aumentó inflación educativa y deserción escolar con 4%/PIB y tanda extendida; abandono de sanidad preventiva para construir hospitales bonitos desprovistos de servicios ni medicamentos, mientras servicios vecinos progresan. Años de ignorar nuestra frontera, desidia ante penetración migratoria. Años de desenfoque y tolerancia delincuencial y tráfico de ilegalidades, de sumisión ante poderíos internacionales.
El PRSC tiene mucho que aportar para poner fin a esta desacertada conducción. Por su impronta caracterizada por autoridad y disciplina, fiscalidad superavitaria capacitándolo invertir con recursos propios en infraestructura de producción generadora de empleos y satisfactoria de necesidades en favor de todos, sin registros de tarjetas sociales sustentadoras de clientelismo. Por prudencia en endeudamientos, vocación ambiental, levantando asentamientos humanos en campos y barrios; deteniendo corrupción en puertas de despachos en lugar de abrirlas para ella. Haciéndose respetar en relaciones con Haití, fronterizas y migratorias. Con dignidad en relaciones internacionales.
Quienes hicieron posible adherir PRSC a la corriente opositora del CAMBIO merecen reconocimiento de nuestras instancias nacionales responsables.