Reglas de transparencia podrían
dar mayor control al Estado chino

China dio a conocer la muy esperada regulación encaminada a elevar la transparencia del gobierno. Sin embargo, le ofrece a los ciudadanos solo un poder limitado para exigir información por parte de un Estado, por tradición, amante del secreto.

Las reglas, aprobadas en enero pero hechas públicas solo el martes, forman parte de los esfuerzos de Pekín por mejorar el funcionamiento de la extensa burocracia del país, dirigido por el Partido Comunista.

Al establecer requisitos explícitos para la divulgación de la información del gobierno, algunos académicos esperan que ayudarán a crear una cultura de mayor apertura entre los políticos locales y burócratas, después que entre en vigencia en mayo del próximo año.

Sin embargo, bajo las nuevas  “Reglas sobre la apertura de Información del gobierno”, los funcionarios podrán bloquear la publicación de cualquier información que se considere secreta, o que pudiera “amenazar la seguridad nacional, pública o económica, o la estabilidad social”.

Zhang Qiong, vicemnistro de la Oficina de Asuntos Legales del Consejo de Estado, declinó comentar si China revisaría su ley de secreto oficial vagamente redactada, o como los conflictos entre esta y las nuevas reglas se pudieran resolver. “La protección de la información secreta del gobierno se manejará de acuerdo con la ley de protección de secretos [mientras] que la apertura de información del gobierno se manejará de acuerdo con estas reglas [nuevas]”, dijo a los periodistas.    

Nicholas Bequelin, un investigador de China en la organización Human Righst Watch, dijo que el exámen inicial de las reglas indica que las “fuerzas conservadoras” habían prevalecido sobre los partidarios de la transparencia. Mientras que los intentos casi desastrosos por parte de funcionarios para ocultar la epidemia de SARS en 2003, y un grave derrame de productos químicos en el un río en el nordeste en 2005, habían impulsado a los defensores de la transparencia, las reglas nuevas podrían terminar dando más control al gobierno, dijo Bequelin.

No hubo una cláusula de “interés público” con la cual se pudiera cuestionar la “falta de información”, dijo. “Los procedimientos para los solicitantes dejan claro que dependerá principalmente de los buenos deseos de las autoridades locales”.

Las reglas no abarcan los trabajos o deliberaciones de la propia burocracia poderosa del Partido Comunista gobernante. Hasta un funcionario de la agencia de noticias Xinhua insinuó su insatisfacción con las reglas. Aunque se dijo que por algunos observadores que constituía una “piedra millar”, Xinhua citó a Wang Xisheng, un profesor de la Universidad de Pekín, que expresó preocupación porque “los funcionarios pudieran reservar y controlar la información en lugar de hacerla pública”.

Sin embargo, las reglas podrían incrementar la presiòn en las autoridades locales para responder por sus acciones –un objetivo de los líderes del partido central, que quieren fortalecer la supervisión de las filas burocráticas más bajas y frenar el auge de la corrupción.

Las reglas exigen que los funcionarios publiquen dentro de 20 días laborables toda la información que “afecte el interés intermedio de individuos y grupos” o que “sean conocidas por las masas”. 

También recalcan la necesidad de la transparencia sobre temas como la planificación de emergencia, el gasto del gobierno y las tarifas por servicios públicos.

Además, los gobiernos locales tienen que publicar los datos sobre cómo manejan las peticiones de tierra, una fuente importante de inquietud social.