Regulaciones en desproporción

La “permisología”, nombre dado ahora al papeleo que organiza la actividad económica en diversos aspectos incluyendo la calidad de lo que se produce, genera un costo social de 189 mil millones, como acaba de precisarse, lo que continuamente mueve a preguntar si tan importantes contribuciones se traducen a cabalidad en buenos servicios del Estado. La presión de impuestos tiene justificación si la maquinaria burocrática así sustentada exhibe eficiencia en lo administrativo y en los desempeños. Las insatisfacciones más directamente relacionadas con el papel de la burocracia criolla giran sobre la engorrosa pesadez y lentitud de trámites, lo que lleva a muchos contribuyentes a considerar que sus aportes al Fisco constituyen, al menos en parte, un costo realmente oneroso en vez de representar, por la simplicidad y justeza de la carga, una buena forma de estar integrado a la economía sin fallas de servicios públicos que aumentan gastos.
El cumplimiento de requisitos comprendidos en las autorizaciones a desarrollar negocios de diferentes fines no significa necesariamente que el interés nacional esté bien servido. Además de cobrar por regular, el Estado tiene que velar por los estándares que ayudan al sector productivo a competir con éxito en el mercado nacional y en el exterior con bienes que se equiparen o superen a la competencia. Las regulaciones no deben quedar en mera formalidad, además de salir caras.

En Los Haitises, Haití se extiende

La detención de inmigrantes para repatriarlos sin sanciones por daños al medio ambiente mantiene su “severidad”: 69 en una excursión reciente de autoridades que se pregonan eficientes en proteger a Los Haitises, imprescindible zona natural para garantizar la disponibilidad de agua en parte del pais. El historial por años que refleja la presencia de agricultores nómadas en ese parque nacional indica que los haitianos constituyen mayoría. La deforestación que muestran las elevaciones con una capa vegetal que los depredadores conducen a su desaparición total, certifica, ni más mi menos, que cuando las brigadas de Migración y Medio Ambiente se acuerdan de poner fin a cortes y siembras ya han ocurrido daños severos que nadie evita definitivamente; mientras, las repatriaciones siguen siendo tan masivas como el retorno de los repatriados.