Rehabilitación cardiovascular

23_03_2015 HOY_LUNES_230315_ ¡Vivir!4 C

La rehabilitación cardiovascular es una estrategia médica que permite, a través de un plan que incluye ejercicio supervisado, educación y consejo médico, orientado a que el individuo que ha tenido algún evento cardíaco reduzca su riesgo de enfermar nuevamente y mejore su calidad de vida.

Según la OMS, se define como un conjunto de actividades necesarias para asegurar a las personas con enfermedades cardiovasculares una condición física, mental y social óptima que les permita ocupar por sus medios un lugar tan normal como les sea posible.

Los programas de rehabilitación cardiaca se desarrollaron en la década del 50 en respuesta a la gran incidencia de la enfermedad cardiovascular.

Hasta ese momento el tratamiento del paciente con infarto al miocardio incluía periodos de reposo en cama de hasta dos meses. Hoy -gracias a los modernos conceptos de RC- los pacientes con IAM o los de revascularización requieren pocos días de internamiento o reposo.

La evaluación inicial del paciente al ingresar a un programa de rehabilitación cardiovascular incluye una exhaustiva historia clínica, la cual debe contener datos cono enfermedades vasculares, renales, cirugías y afectaciones músculo-esqueléticas, entre otras, para poder identificar factores de riesgos coronarios como son: tabaquismo, HTA, DM, dislipidemia, obesidad, sedentarismo, estrés, y otros.

El examen físico incluirá una evaluación del sistema cardiovascular completo, identificación de alteraciones músculo esqueléticas que le impidan el desarrollo del programa y presencia de patologías pulmonares.

Un programa de rehabilitación cardiaca está conformado por un equipo multidisciplinario cuyos integrantes son: médico cardiólogo, médico rehabilitador, enfermera, fisioterapeuta (o especialista en ejercicios) nutricionista, psicólogo y trabajador o trabajadora social.

Dentro de los componentes del programa de rehabilitación cardiovascular cabe mencionar:

– Sesiones de ejercicio supervisado (2 – 3 veces por semana).

– Consejo y supervisión médica permanente.

– Educación y control sobre factores de riesgo coronarios y cuidados de salud.

– Indicación y plan de ejercicio no supervisado para ejercitar en forma segura.

– Consejo sobre alimentación saludable: qué comer y qué evitar.

– Material de apoyo, literatura y programa de educación continúa.

– Evaluaciones periódicas para reevaluar objetivos y visualizar mejorías.

Candidatos al programa. Los pacientes candidatos a la rehabilitación cardiovascular son aquellos que han presentado por lo menos uno de los siguientes eventos cardiovasculares en el último año:

• IAM/síndrome coronario agudo.

• Cirugía de revascularización coronaria.

• Angina estable.

• Reparación o reemplazo valvular.

• Trasplante cardíaco.

• Insuficiencia cardíaca crónica.

• Enfermedad vascular periférica.

• Pacientes con alto riesgo de enfermedad coronaria.

Las contraindicaciones para realizar ejercicio físico en un programa de rehabilitación cardiovascular han disminuido con el paso del tiempo. Muchas de ellas suelen ser consideradas contraindicaciones temporales, ya que luego de superado el cuadro agudo el paciente puede retomar la actividad según las indicaciones médicas. Entre estas se citan:

1. IAM en estadio precoz

2. Angina inestable

3. Valvulopatías graves

4. HTA descompensada

5. Insuficiencia cardíaca descompensada

6. Arritmias ventriculares complejas

7. Sospecha de lesión de tronco de coronaria izquierda

8. Endocarditis infecciosa

9. Cardiopatías congénitas severas no corregidas

10. Tromboembolismo pulmonar y tromboflebitis

11. Aneurisma disecante de aorta

12. Diabetes descompensada

13. Todo cuadro infeccioso agudo.