Reportaje
Puerto Plata: la novia herida

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EFe-Reportajes Si hay un lugar que representa lo que fue la gran expansión del turismo en la República Dominicana es Puerto Plata. Las playas de aguas cristalinas y fina arena de esta provincia, situada en la costa norte del país, simbolizan a la perfección la belleza del paisaje caribeño y fueron, quizá, el primer gran motor del auge turístico de la isla.

Eso fue en los años ochenta, cuando Puerto Plata se convirtió en punta de lanza del famoso modelo de ‘todo incluido’, que triunfó en todo el mundo bajo la sencilla fórmula de ofrecer bebida y comida sin límite, así como innumerables servicios, actividades y atracciones con un sólo pago. Una modalidad que han disfrutado millones de turistas y cuyo éxito radica, sin duda, en que permite sacar el máximo provecho de las ansiadas y merecidas vacaciones.

Ataviados con la típica y colorista pulsera en la muñeca, signo distintivo del ‘todo incluido’, miles de turistas se han paseado durante los últimos veinte años por decenas de hoteles del país, donde han consumido sin parar todo tipo de cócteles, cervezas y refrescos, practicado deportes y modalidades de baile y probado los platos más variados de bufetes y restaurantes a la carta.

El modelo ‘todo incluido’ todavía sigue vigente con éxito en el país, aunque coexiste con otras modalidades más novedosas, como el ecoturismo o el auge de los hoteles boutique.

Esta tendencia también se observa en Puerto Plata, que no es ajena a esta evolución, aunque el sector turístico está profundamente preocupado por el descenso en la llegada de turistas que se ha registrado en los últimos ocho años en la provincia.

Caida de visitantes.   Las estadísticas revelan que la llegada de extranjeros pasó de 786.000 en 2000 a 540.000 en 2008, o lo que es lo mismo, la participación de la zona en el total de visitantes extranjeros llegados al país bajó del 29,30 al 14,14 por ciento. Para este año se prevé que el porcentaje se sitúe en un 14,50 por ciento, según datos del ministerio de Turismo.

Empresarios extranjeros como Stefan Meister, propietario de un renombrado parque acuático de Puerto Plata, aseguran que la provincia ha sido víctima de intereses particulares que, entre otros efectos negativos, han “arruinado” el turismo de cruceros.

“Un poco de visión y planeamiento habrían podido asegurar por mucho tiempo el desarrollo turístico del puerto”, señala el empresario, quien recuerda que este destino “se encuentra en la ruta de los cruceros entre la Florida y las Bahamas y la región este del Caribe. Y hay cientos de barcos que nos pasan de largo”.

Meister hizo pública su preocupación en una reunión celebrada en noviembre en la localidad dominicana con asistencia de empresarios, autoridades y medios de comunicación especializados para analizar las causas del declive y plantear soluciones que devuelvan a la ‘Novia del Atlántico’ a su lugar clave como motor del turismo.

Y es que la República Dominicana, con cerca de 65.000 plazas hoteleras, tiene en el turismo el principal pilar de su economía, con ingresos anuales que superan los 4.000 millones de dólares y unos 190.000 empleos, entre directos e indirectos, que dependen de esta “industria sin chimeneas”, según datos del Banco Central citados por el Cluster Turístico de Puerto Plata.

Los comunicadores.   La Asociación Dominicana de Prensa Turística (ADOMPRETUR) se ha convertido en una pieza fundamental a la hora de promover el estudio de la crisis y la búsqueda de soluciones. Su presidente, Manuel Quiterio Cedeño, implicado en contribuir a su relanzamiento, asegura que “el renacer de Puerto Plata será un bálsamo benéfico” para todo el turismo nacional.

“El turismo es tan importante para la República Dominicana que no podemos dejárselo sólo a los hoteleros”, añade, en tono de broma, el comunicador.

Mientras, Stefan Meister denuncia las abundantes trabas burocráticas e impuestos que ahuyentan a las embarcaciones de recreo de la marina de Puerto Plata en busca de mejor acogida en otros lugares, y reclama una ley que simplifique las numerosas inspecciones de las autoridades y unifique los impuestos en todos los puertos del país.

“El dinero que se pierde a causa de esto es incalculable, ya que estas embarcaciones gastan dinero en piezas, supermercados, restaurantes, servicios de reparaciones. Este es el tipo de clientes que la República Dominicana necesita para impulsar su desarrollo”, subraya.

Los atractivos de Puerto Plata no se limitan a las playas y hoteles (con una oferta de 16.000 habitaciones) donde el rumor del oleaje y el confort invitan al descanso. La oferta es mucho más amplia y abarca enclaves como Sosúa y Cabarete, entre otros puntos costeros, pero también el espectacular teleférico y el centro de la ciudad, con sus típicas casas victorianas, que reclaman un plan de restauración, al igual que el conjunto del casco histórico. Sin embargo, a pesar de que el sector privado y el gobierno han invertido cerca de 194 millones de dólares en los últimos siete años en renovar hoteles y mejorar infraestructuras y servicios, según ADOMPRETUR, la recuperación no se ha conseguido hasta el momento.

Responsabilidad.    Para el presidente de la Asociación de Hoteles de Playa Dorada, Roberto Casoni, “el éxito o el fracaso es responsabilidad de todos”, por lo que cada uno “puede ser la clave del éxito”.

El turismo, explica Casoni, “no es solamente una playa, unas comidas, una excursión, un show y una habitación, sino visitar, conocer, vivir emociones y almacenar buenos recuerdos”, y esas son las bases sobre las que, en su opinión, se debe establecer el “rescate” de Puerto Plata.

La mejora de infraestructuras viarias en la zona es otro elemento fundamental del proyecto, en opinión de estos expertos, pero, según Casoni, hay que aprovechar el hecho de que la ciudad está ahora más limpia y atractiva para “hacerlo saber con una buena promoción institucional”.

Con esa intención, el ministerio de Turismo dominicano ha financiado la campaña publicitaria “¿Donde está Puerto Plata?” dirigida al mercado estadounidense, con la que se pretende recuperar el turismo procedente de ese país, que en 2008 descendió un tres por ciento respecto a 2007.

La campaña, con un presupuesto de un millón de dólares, se difunde sobre todo en revistas especializadas y portales de internet y es la primera que el Gobierno dedica a un destino local, no nacional, con la intención de dar a conocer a los estadounidenses este enclave, ya que menos del cinco por ciento de ellos saben dónde está Puerto Plata, según los estudios realizados.

El sector, las autoridades y los comunicadores han dejado claras sus intenciones de unirse para fortalecer Puerto Plata y devolverle su dinamismo. Ahora sólo falta que el trabajo conjunto dé los resultados esperados y Puerto Plata vuelva a lucir como la verdadera ‘Novia del Atlántico’.

Las claves

1.  Puerto Plata

Ataviados con la típica y colorista pulsera en la muñeca, signo distintivo del ‘todo incluido’, miles de turistas se han paseado durante los últimos veinte años por decenas de hoteles del país.

 2.  Estadísticas

 Las estadísticas revelan que la llegada de extranjeros pasó de 786.000 en 2000 a 540.000 en 2008, o lo que es lo mismo, la participación de la zona en el total de visitantes extranjeros llegados al país bajó del 29,30 al 14,14 por ciento.

3.  Responsabilidad

 Para el presidente de la Asociación de Hoteles de Playa Dorada, Roberto Casoni, “el éxito o el fracaso es responsabilidad de todos”, por lo que cada uno “puede ser la clave del éxito”.