República Dominicana exporta importando mercancías

A la hora de medir el comportamiento del comercio exterior, válidamente se toman en cuenta el valor del intercambio comercial que se registra y, evidentemente, las cifras son desfavorables para República Dominicana. En términos sencillos, el país importa más que lo que exporta.

El director general de Aduanas, Miguel Cocco, en una conferencia dictada recientemente tocó el grito de alerta cuando manifestaba que por cada US$10 que el país exporta hacia Centroamérica, importa US$90 de estas naciones. Agrega que por cada US$18 exportados hacia Las Antillas, los dominicanos importamos  US$82, por lo que concluye que  “estos datos resultan preocupantes para el sector productivo nacional”.

A la luz de la irrefutable estadística, cualquiera pensaría, con toda razón: “es pa´ tras que vamos…” Y es posible que este balance comercial impacte a los diseñadores de políticas públicas. Sin embargo, creo que debemos mirar internamente para tratar de encontrar una explicación.

Veamos, sin tratar de negar lo ocurrido, debemos preguntar: ¿por qué y para qué importamos? ¿qué productos importamos y cuáles sectores los consumen? Por ejemplo ante las Antillas, es muy sencillo reconocer la dependencia del petróleo de nuestra economía y eso explica la diferencia.

 Sobre el otro destino de importación que señala Cocco, se deduce que se originan porque el país no produce industrialmente lo suficiente para el comercio que demanda su ampliada población, compuesta por  sus 9.5 millones de habitantes y los  6 millones de extranjeros entre turistas y los que  viven legal o ilegalmente en el país.

Seis millones es más que la población de Puerto Rico, que tiene 3.9 millones de habitantes; más que la población de Costa Rica estimada en 4.016.173; más que la de Nicaragua que es de 5.465.100.

 Aparte de que los dominicanos  somos suplidores naturales de una parte importante de la demanda de la población de Haití estimada en 8 millones 121 mil 622 de personas.

 ¿Qué genera todo esto?  Una extraordinaria puerta de negocios. En términos simples tenemos que producir o importar  alimentos para los 9.5 millones de dominicanos, más los 6 millones de visitantes, aparte de  lo que exportamos para el comercio interno del vecino país, que si lo estimamos en otros 2 millones de personas, estamos hablando de un comercio de más de 17 millones de consumidores, esto es más que los 16.95 millones de habitantes que tiene Pekín, la capital de China.

 Con la ventaja de que la mayoría de los 6 millones de extranjeros pagan su consumo en dólares o en euros. Es decir, “exportamos” para seis millones de consumidores sin tener que pagar altas tarifas de transporte.

Ahora bien, la estrategia entonces debe ser combinar esfuerzos para que  República Dominicana esté en condiciones, por un lado, de suplir la demanda de este gran mercado interno, y por el otro, para que pueda conquistar las posibilidades que se han abierto al convertirse en una de las pocas naciones del mundo con acceso a los más poderosos mercados internacionales.

 El autor es periodista y director de Relaciones Públicas de la Secretaría de Agricultura