República Dominicana reparte 75,000 raciones diarias de alimentos en Haití

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Puerto Príncipe, Haití.  El irresistible  olor a alimentos recién cocidos en el campamento dominicano instalado en el sector industrial de Sonapi atrae a los haitianos hambrientos, quienes esperan impacientes las raciones que, día a día, desde que ocurrió el terremoto de 7,3 grados en la escala Richter  son distribuidas en los campamentos, hospitales y albergues.  La ayuda alimentaria ha sido vital para mitigar la hambruna de los damnificados.

En promedio, la ayuda alimentaria  que distribuye el gobierno dominicano a través de los Comedores  Económicos del Estado supera las 75,000 al día. Excepto los dos primeros días después del terremoto, 13 y 14 de enero, cuando se repartieron 823 y 55,000 raciones de comida a los damnificados de la capital haitiana, la demanda ha ido en aumento. Los días 16 y 21 de este mes se distribuyeron  93,411 y 91,829.

Parte de los alimentos llegan a Jimaní para el personal militar que coordina el Centro de Operaciones Especiales (COE), las Fuerzas Armadas, la prensa nacional e internacional y empleados de distintas instituciones gubernamentales que asisten a los damnificados. Hasta el 30 de enero,  habían sido distribuidas 1,271,825 raciones en Puerto Príncipe y 203,489 en el lado dominicano.

“El pueblo haitiano necesita ayuda de sus hermanos dominicanos, y aquí estamos. Nos sentimos honrados, orgullosos, y estamos prestos a seguir ayudando a que esta nación supere la tragedia”, comentó Nicolás Calderón, administrador de los Comedores Económicos, quien explicó que hasta la  fecha han invertido alrededor de 60 millones de pesos en ayuda alimentaria. Cada día, detalló, la inversión es de 3.2 millones de pesos en comida.

Dramatismo

El reparto de alimentos en Puerto Príncipe es dramático, impresionante, espectacular. Miles de hombres jóvenes, ancianos, niños y mujeres esperan ansiosos  la comida, “la mañé”, como la llaman  los haitianos. El momento de espera es tenso. Se han formado comités en los campamentos, hospitales y albergues para organizar los repartos. Soldados cascos azules de las Naciones Unidas escoltan y organizan las interminables filas para evitar desórdenes. En ocasiones utilizan sus atemorizantes   garrotes para imponer el orden.

Mujeres, niños y ancianos tienen prioridad en los repartos, que  son supervisados por militares dominicanos y el propio Nicolás Calderón, viaja interdiario o cada tres días a Puerto Príncipe. En ocasiones hay escaramuzas en las filas, pero todavía no se ha registrado ningún incidente lamentable de importancia.

La distribución de alimentos  ha mitigado la hambruna de miles de haitianos, quienes van de un lado a otro en busca de ayuda, o esperan en los campamentos de refugiados.

El hambre es como un resorte que los impulsa y los guía a un objetivo común: la comida dominicana. Las raciones incluyen locrio de arenque, arroz con habichuelas, moro, carnes, coditos, espaguetis y una botella o fundita de agua.

Las masas se mueven como cardúmenes de peces y se protegen unos a otros. Los ladrones que arrebatan son linchados en público. Algunos son quemados con una goma en cuello y sus cadáveres carbonizados dejados en la calle, como escarmiento.

Entre los damnificados se escuchan quejas,  incluso se rumora que  se negocia con los alimentos.

Logística

Un contingente de empleados de los Comedores Económicos permanece en el campamento dominicano. Duermen bajo tiendas de campañas en grupos de 9 hombres y seis mujeres. En total son 86 personas. En las noches se entretienen jugando dominó, póker, romí del duro, “tres y dos”, así como otros juegos de cartas.

Las claves

1.  Las cocinas móviles

La República Dominicana dispone de  18 cocinas móviles para preparar los alimentos que se distribuyen en Haití: 10  están en Puerto Príncipe y el resto  en Jimaní. Cada cocina tiene capacidad para preparar 1,000 raciones en media hora. Las cocinas son transportadas por camioncitos de media cama.

2.  Esperando ser usados

Grandes cantidades de alimentos permanecen en una explanada, protegidos por carpas.

3.  Consumo criollo

En  el campamento dominicano se consumen 2,500 galones de agua que  son donados por  la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo.