Retorno al bipartidismo representa un desafío para el liderazgo y el sistema político

El politólogo Belarminio Ramírez Morillo manifestó que el retorno al bipartidismo más que un triunfo para la partidocracia dominante, implica un desafío y un reto para el liderazgo y el sistema político.

El catedrático universitario expresó que el sistema político puede descansar eternamente en dos partidos y funcionar de manera eficiente, siempre y cuando las organizaciones estén sometidas a procesos permanentes de revisión en procura de garantizar la legitimidad, preservar la confianza de los ciudadanos y mejorar los niveles de eficiencia en el desempeño de sus funciones frente al mundo cambiante caracterizado por grandes retos y permanentes desafíos.

Adujo que de mantenerse la presente correlación de fuerzas, el bipartidismo se consolidará en los procesos electorales venideros, independientemente de que se apruebe la Circunscripción Nacional para facilitar que los partidos pequeños tengan posibilidades de alcanzar una curul en la Cámara de Diputados.

Dijo que el bipartidismo del presente tiene una naturaleza distinta al bipartidismo imperante en las décadas posteriores al ajusticiamiento de Trujillo, y consiste en que está huérfano de ideologías.  En esa época el escenario estuvo dominado por dos partidos: PRD y PR, que encajaban de manera perfecta en las tipologías izquierda- derecha, liberal y conservador.

El escritor y político adujo que el bipartidismo de ahora que descansa en los partidos PLD y PRD, es distinto, ya que los tiempos han cambiado y los partidos no pueden ser encasillados ideológicamente. En su labor cotidiana de búsqueda del poder las organizaciones partidarias asumen comportamientos de izquierda o de derecha, liberales o conservadores, dependiendo de las circunstancias y las conveniencias electorales.

El experto electoral y estudioso del marketing político expresó que en estos tiempos sería una ilusión pensar en el retorno de los partidos ideológicos, puesto que al ciudadano del presente no le interesa estar atado, ni tener conexión o vinculación ideológica con ninguna organización política.

Dijo que la era de la comunicación en que vivimos ha formado un ciudadano que disfruta ser libre en pensamiento y en acción, pero eso no significa que el liderazgo político deba cruzarse de brazos y pretender que los partidos deban operar única y exclusivamente como maquinarias electorales.

Subrayó que los partidos dominicanos con carácter de urgencia deben ser rediseñados en procura de crear un elemento vinculante entre las organizaciones y la ciudadanía. A su juicio esa vinculación se logra conjugando acción política con labor comunitaria. Considera que esa es una meta fácil de lograr, ya que solo se requiere de la voluntad de las élites dirigentes.

Subrayó que la partidocracia dominicana tiene por delante un gran desafío que debe afrontarlo en el futuro inmediato, y es entender que los partidos como instituciones de derecho público y como columnas vertebral de la democracia, ante la ausencia de ideologías deben asumir como reglas de juego normas de conductas y principios elementales, tales como honradez, compromiso social,  prudencia, solidaridad y tolerancia, que deben ser asumidos por los dirigentes nacionales y municipales, así como por todo aquel que aspire a un puesto de elección popular o a desempeñar una función en el Estado.

Expresó que un enfoque de esa naturaleza hará que el Estado sea más eficiente y hará que la democracia sea más funcional, legítima y creíble.

El politólogo y escritor dijo que el sistema político de los Estados Unidos de Norteamérica, que es considerado como la democracia más sólida del mundo, se apoya en un bipartidismo que recluta sus candidatos y dirigentes tomando como referente la labor social, profesional y comunitaria de estos, que por lo regular comienza en un comité barrial, en una pequeña iglesia o en un sindicato.

Calificó como preocupante la degradación de que está siendo objeto la política dominicana, donde la mejor carta de presentación de un ciudadano frente a un partido político no es su preparación o su historial en servicio de la comunidad, sino las cifras de la cuenta bancaria o la fortuna económica de que dispone.

Exhortó al liderazgo del PLD y PRD a que entiendan que la política dominicana requiere de un nuevo enfoque, y que el retorno al bipartidismo no debe ser interpretado como un triunfo, o como una señal de que el sistema de partidos marcha a la perfección; sino más bien, debe ser asumido como un reto o un desafío para hacer los cambios de lugar en procura de que estas organizaciones se fortalezcan institucionalmente, recuperen confianza y credibilidad, y lo más importante aún, mejoren su desempeño en las diversas esferas del poder público.

El politólogo Belarminio Ramírez Morillo fue entrevistado por Namphi Rodríguez y Freddy Ángel Castro en el programa Hora 21 que se transmite por el canal 21.