Retorno de la estabilidad

RAMÓN NÚÑEZ RAMÍREZ
A dos meses de asumir el Dr. Leonel Fernández la Presidencia de la República, la combinación del choque de expectativas y políticas económicas racionales, ha permitido construir un escenario favorable a un exitoso acuerdo con el FMI, a la renegociación de la deuda externa y a sentar las bases para que el 2005 marque el despegue económico y la vuelta al progreso.

No es tema de discusión el papel que juegan las expectativas en la toma de decisiones de los agentes económicos y así como la acelerada devaluación del peso, acontecida en la segunda mitad del gobierno perredeista, se debió en cierta medida a la pérdida de confianza en el gobierno, aparte de la hemorragia monetaria derivada del rescate bancario; de igual forma, pero en sentido contrario, la confianza transmitida por esta segunda administración del Dr. Leonel Fernández permitió reducir el componente especulativo, o de incertidumbre, de la tasa de cambio y con ello arrastrar a otras variables de indudable impacto en el nivel de los precios y también en el déficit del sector público.

Gracias a la recuperación de la confianza en la ejecutoria del gobierno, o el choque de expectativas, la tasa de cambio ha disminuido 23.8%, al pasar de un promedio de 43.63×1 en las dos semanas previas al 16 de agosto, hasta 33.25×1 en las operaciones de venta de dólares verificadas al inicio de esta semana. La tasa de interés de los certificados cupón cero del Banco Central cayó desde un promedio de 60% a 30.53 en la subasta verificada el miércoles 13 de octubre.

El descenso en la cotización del dólar ha repercutido sobre el nivel de los precios y así en el mes de septiembre, por vez primera desde 1992, el índice de precios al consumidor disminuyó en 1.13%. Incluso las gasolinas han bajado en promedio 3.5% en estos dos meses a pesar de que el petróleo West Texas, el crudo de referencia para los precios internos, aumentó desde US$46.50 a US$53.67 el barril en ese mismo período.

Por supuesto no todo ha sido choque de expectativas y el gobierno central disminuyendo la nómina en 12.2%, además de reducir el gasto ha enviado el mensaje correcto, mientras el Banco Central, aprovechando la reducción de la tasa de interés verificadas en la subasta de cada miércoles, ha decidido amarrar la venta de los certificados por ventanilla a estos intereses y a diseñar nuevos instrumentos financieros dirigidos ampliar los plazos de vencimiento, incentivar con tasas positivas de retorno a inversionistas en dólares con la finalidad de captar divisas e influir indirectamente en los mercados cambiarios reduciendo la emisión al vender dichos dólares.

La política monetaria del Banco Central ha sido tan exitosa que le ha permitido reducir la emisión monetaria desde RD$79,590 millones a RD$71,920, mientras los billetes emitidos se han reducido en 14.46% pasando de RD$39,523 el 13 de agosto a RD$33,809 el 11 de octubre. Por supuesta esta reducción en términos nominales de la emisión, influyente en el mantenimiento de la estabilidad cambiaria, ha tenido su contrapartida en un aumento de los certificados en 16.4%, sin embargo a pesar del incremento de la cartera la tendencia es a reducirse el déficit cuasi-fiscal gracias al desplome de las tasas de interés y a otros mecanismos a ser implementados en los próximos meses por la autoridad monetaria.

El comportamiento favorable de estas variables en los dos primeros meses de la administración Fernández, unido a la aprobación de la reforma fiscal, crea mejores condiciones para lograr este año un nuevo acuerdo con el FMI cuyos topes y metas podrán ser perfectamente realizables por el gobierno.

El acuerdo con el FMI y la renegociación de la deuda, aparte de desbloqueador recursos externos, permitirá mejorar el perfil de pago de los compromisos externos en los próximos años, pero también el acuerdo va a contribuir a mejorar la imagen crediticia de la nación y gradualmente a elevar la calificación riesgo-país, de suma importancia especialmente cuando se verifiquen los vencimientos de los bonos soberanos.

El único signo preocupante en el panorama a corto plazo son los altos precios del petróleo, pero en lo que resta de año, gracias al superávit en cuenta corriente de US$1,077.3 millones en el primer semestre, el país dispone de un colchón para que el incremento de la factura petrolera no implique problemas de balanza de pagos y presiones adicionales sobre la tasa de cambio.

En conclusión, estos dos meses de la administración Fernández, gracias a la mejoría de las expectativas y políticas económicas racionales, han permitido construir el escenario correcto para superar en pocos meses la crisis económica más grave en la historia moderna del país y comenzar a recuperar cuatro años perdidos por efecto de las pésimas políticas económicas del pasado gobierno y las quiebras bancarias.
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