Revalorización del peso

FABIO R. HERRERA-MINIÑO
En mayo pasado, en medio de la euforia de un proyecto de reelección impuesta a base de dinero, amenazas y engaños, el temor cundía por doquier y la confianza había desaparecido de la Nación, mientras la ciudadanía aguardaba el 16 de ese mes para demostrar el repudio a un partido que lo había engañado y destruido al hundir la economía, en la que el dólar llegó a cotizarse muy por encima del 50 por 1.

A seis meses de ese estado de bancarrota económica y con los peores vaticinios acerca del futuro del país, en que se llegó a pronosticar que la tasa de cambio estaría por encima del 75 por 1, el panorama se ha transformado por completo. Con poca cosa se le podría darle las gracias al FMI y decirles que sus aportes económicos, previstos en el stand by y otras ataduras foráneas no son necesarias y que el país ha resurgido de las cenizas como el ave fenix. Ahora el país se enruta por un sendero de optimísticas realizaciones, en que el descenso de la prima del dólar, la disminución de la inflación y el retorno de la confianza, hablan a las claras de que ha habido un buen manejo de todas las variables económicas por parte del Banco Central y de las demás autoridades funcionarias. Esto ocurre en momentos que el empresariado intentó mostrarse reacio a aceptar algo que aprobó su cúpula para el aumento de los salarios. Pero ahora el empresariado se resiste a reflejar la disminución de la prima en los precios de los productos que comercializan, ya sea de los de producción criolla o los de importación, puesto que el descenso de la prima en los pasados 180 días es de un 50% a lo que era en mayo pasado.

El descenso tan notable de la prima, tiene integrados a casi todo el mundo, en especial a los economistas, muchos de los cuales vaticinaban topes cercanos al 80 por 1. Hay un pánico en el sector del empresariado de las zonas francas y del turismo, alegando ellos que el país dejará de ser competitivo frente a otras naciones caribeñas en donde supuestamente el costo de la vida es menor.

Ocurre en la región caribeña que el nivel de vida en muchas de las islas es mayor al dominicano, y por consiguiente, los costos superan a los locales cuando el dólar está alcanzado su nivel real, cercano a la franja del 25 al 30 por 1, y el mismo resulta atractivo, cuando islas como Jamaica o Puerto Rico, acusan costos mucho más elevados en sus atenciones y aquí los precios estaban muy deprimidos, afectando el coste real y operativo de los hoteles y hasta afectaban el sostenimiento de los mismos.

El sector de zona franca, con el descenso de la prima, podría resentirse, ya que es el más vulnerable en vista de que no solo debe enfrentar a la competencia de los países centroamericanos, sino que se nos viene encima el monstruo asiático representado por la nueva gran potencia que es la China Continental. Ahora es necesaria utilizar la imaginación para evitar el descalabro de un sector, que tiene un nicho comercial bien logrado en el mercado norteamericano, por el volumen de los textiles, que por varios años, los niveles de exportación dominicanos superaban al de los demás países centroamericanos y de algunos asiáticos.

Han incidido muchos factores en el descenso de la prima, y desde que cualquier gobierno iba a ser mejor a la pesadilla vivida en el cuatrenio 2000-2004, hasta el hecho de que la confianza ha retornado, pero junto a la combinación de que los niveles de demanda se han derrumbado con una reforma fiscal apresurada que elevó el ITBIS al 16%, así como el selectivo al consumo, impactando de manera decisiva en los precios. Así mismo, al elevarse el nivel de honestidad en las recuadaciones aduanales, se ha restringuido grandemente el contrabando, con lo que los grandes almacenes ya no pueden vender tan barato como en antaño. Los artículos baratos no aparecen con tanta frecuencia, que unido a la escasez de dinero en la población, han paralizado las ventas a todos los niveles. Parece que los grandes contrabandistas del pasado ya son historia, y que la honestidad domina las actuaciones de los funcionarios, que han logrado detener los masivos contrabandos de lo que no se escapaban algunos departamentos oficiales en la complicidad con los mismos.

Existe un tranque con el aumento de los impuestos lo cual es uno de los factores que han obligado a reducir la prima. También es necesario considerar que el lavado, tan frecuente en el pasado, ha dejado de existir con lo que se alivian las presiones del gobierno norteamericano para que haya transparencia en todas las acciones del gobierno. El descenso de la tasa de cambio, por una abundancia de divisas, contribuye a que la gente se sienta más optimista. Los desastres económicos del cuatrenio pasado no se van a repetir para atenuar en lo posible las restricciones impuestas motorizándose la economía con el descenso de la prima, que representa un logro de las actuales autoridades.