Rey del splitter
Bruce Sutter ingresó ayer a la inmortalidad

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POR TIM KURKJIAN
ESPN The Magazine

En vísperas de la Serie Mundial de 1982, Bruce Sutter, taponero de los Cardenales, estaba explicando a un joven escritor su característico lanzamiento, la bola rápida de dedos separados.

“¿Cómo lanzas eso?”, preguntó el escritor, maravillado con el control que Sutter tenía en su lanzamiento fijando la bola entre el dedo índice y el dedo medio. “¡Mira mis dedos!”, dijo Sutter con la mano derecha bastante lejos de su rostro. “¡Mira lo largos que son! Puedo meterme el dedo en la nariz desde aquí”.

Fueron esos dedos, y ese pitcheo, que ayudaron a Sutter a amasar 300 salvadas, ganar un Premio Cy Young, un campeonato de la Serie Mundial, y a consagrarse en el Salón de la Fama. Su éxito, y ese lanzamiento, inspiraron a una generación de pitchers a intentarlo, incluyendo a Roger Clemens. Dicha forma de lanzar ayudó a Clemens a transformarse de un gran lanzador al mejor pitcher con vida.

Sutter no inventó la bola rápida de dedos separados, pero la perfeccionó y le dio glamour. La convirtió en su lanzamiento primario, no sólo para bolas excepcionales. Y todo comenzó en la primavera de 1974 cuando entrenaba en las ligas menores. En ese entonces, Sutter era el lanzador titular con una bola rápida de 88 mph. Fred Martin, instructor de pitcheo de las menores de los Cachorros, le dijo que probara un nuevo agarre. Sutter estaba abierto a la sugerencia ya que hacía poco que se había sometido a una cirugía en el nervio cubital — ni siquiera le contó a su equipo — y la cicatriz en su codo derecho todavía estaba púrpura.

“Iban a liberar a Bruce esa primavera, y Fred dijo, ‘No, no, no, denle hasta junio’”, dijo Mike Krukow, en ese momento lanzador de los Cachorros. “Fred nos enseñó ese lanzamiento a todos, pero yo no podía hacerlo, no podía separar así los dedos. Pero los dedos de Bruce eran muy largos, y podía separarlos. Fue a Key West [Doble A] ese año y fue increíble, promedió casi dos ponches por entrada. Lanzó [esa bola] todo el tiempo. Ni bien lo vi lanzarla, supe que iría a las Grandes Ligas. Todos querían lanzarla después de verlo. Todos querían hablarle de eso. Él era el mago. Estaba lanzando algo que nunca nadie había visto”.

Había habido variaciones, por supuesto, pero el “splitter” de Sutter era diferente del lanzamiento tenedor ya que la bola salía de su mano girando, igual que una bola rápida. Las bolas tenedor salen dando volteretas, y los bateadores se daban cuenta de que no era una bola rápida.

“Habíamos visto el spitball, que se parecía bastante al splitter”, dijo el actual entrenador de bateo de los Cachorros, Gary Matthews, quien se enfrentó bastante a Sutter en su juventud. “Parecía ser una bola tenedor. Esa la habíamos visto antes. En ese entonces Jerry Koosman [zurdo de los Mets] lanzaba cutters, pero no los llamábamos así. Pero la bola de Bruce desapareció. Con su movimiento de brazo, y con el movimiento de la bola, eran muy difícil de ver, al igual que los lanzamientos de Trevor Hoffman”.  Sutter usaba el splitter todo el tiempo porque su bola rápida no era un pitcheo dominante.

“Luego de lanzar su bola rápida, parecía que venía a 100 mph”, dijo Matthews. “La podía lanzar para una bola o para un strike. Era un lanzamiento muy devastador. Si no lo respondías, le daban el strike. Si abanicabas, errabas. Él perfeccionó algo, [fue] algo nuevo en la escena. Clemens lanza su split aquí arriba — alto — pero la [bola] de Bruce era más baja. Quebraba en diferentes lugares. Y su velocidad de brazo era la misma que en su bola rápida”.

El mánager de los Cachorros, Dusty Baker, también se enfrentó a Sutter cuando era joven.

“Bruce no era el único que hacía ese lanzamiento”, dijo Baker. “Diego Segui lo lanzaba en ese momento. La terminología es diferente [ahora]. Cuando éramos jóvenes, la bola curva era un drop. En las ligas de negros, el slider era el out-shoot, el sinker era el in-shoot. Es casi imposible hacer algo que nunca nadie ha hecho con la bola. Bruce era muy listo. Entendía el pitcheo. Tenía un gran manejo de la parte baja de la zona de strike. Podía enmascarar cada lanzamiento para que pareciera igual al anterior. Si esperabas el split, te podía lanzar la bola rápida.

Según Kudrow, su habilidad para lanzar tan bien el splitter en parte se debía a que “Bruce era muy bueno con las habilidades motoras. Era excelente en dardos, pool, disparando aros. No había mucho que no pudiera hacer”.

De muchas maneras, Sutter estaba muy sobre la curva con respecto a los taponeros. En cada una de sus 10 temporadas completas lanzó en más de 80 entradas; Dennis Eckersley, bien merecido miembro del Salón de la Fama, nunca lanzó en más de 80 entradas en sus 10 años de taponero. Sutter lanzó en más de 100 entradas por temporada cinco veces, y llegó a las 122 entradas y dos tercios en 1984. Estaba acumulando temporadas de 30 salvadas cuando realmente significaba algo. Terminó con 300 salvadas, el lugar número 20 de todos los tiempos, pero cuando se utiliza un criterio más estricto — salvadas de cuatro outs, o el lanzador ingresando al juego cuando las corridas en base o en el plato están empatadas — Sutter es el número cinco en mayor cantidad de salvadas con 248. Más allá del criterio, fue uno de los mejores de todos los tiempos.

“Herman Franks fue nuestro mánager en Chicago”, dijo Krukow. “Decía a todos los lanzadores titulares, Rick Reuschel, Ray Burris, Bill Bonham, que sólo aguantaran hasta la quinta entrada. Sutter puede encargarse del resto. Siempre tomaba la bola. Nunca decía que no. En 1979, el año en el que ganó el Cy Young, tenía un nudo en el hombro del tamaño de una pelota de softball, pero continuó lanzando”.

Hubo muchas cosas que llevaron a Bruce Sutter al Salón de la Fama. Pero, en gran parte, fue su bola rápida de dedos separados.

“De no ser por ese lanzamiento, Bruce Sutter sería camarero en Mount Joy, Pennsylvania”, dijo Krukow. “Muchos hombres probaron ese lanzamiento, pero nadie lo ejecutó como Bruce. Nadie”.